Juan el Bautista fue bien conocido por haber bautizado a Jesús en el río Jordán y a veces se le refiere como aquel que anunció la venida de uno mayor que él quien bautizaría con el espíritu de Dios y no solo con agua. Encontramos muchos paralelismos entre la vida de Juan el Bautista y la vida de Jesús puesto que ambos predicaron sobre el arrepentimiento de pecados y el venidero reino de Dios así como ser fervientes críticos de los líderes religiosos de aquellos días. De igual manera ambas figuras son consideradas mártires que fueron perseguidos por el imperio romano.

 

De acuerdo con el Evangelio de Mateo y Marcos, Juan el Bautista había sido encarcelado por haber condenado a Herodes de Antipas por divorciarse de su esposa y haber tomado de manera incorrecta a la mujer de su propio hermano. Durante la celebración del aniversario de Herodes, la hija de su ahora nueva esposa bailó de tal manera que el agrado del rey fue mucho por lo que le prometió darle lo que ella quisiera. La madre de esta muchacha enojada y buscando venganza porque Juan el bautista había criticado su unión al rey, le dijo a su hija que le pidiera al rey la cabeza de Juan el Bautista. Aunque Herodes se quedó perplejo por tal petición, no le quedó más que aceptar y mandó ejecutar a Juan mientras estaba en la prisión.