1 El SEÑOR reina, vestido está de majestad; el SEÑOR se ha vestido y ceñido de poder; ciertamente el mundo está bien afirmado, será inconmovible. 2 Desde la antiguedad está establecido tu trono; tú eres desde la eternidad. 3 Los torrentes han alzado, oh SEÑOR, los torrentes han alzado su voz; los torrentes alzan sus batientes olas. 4 Más que el fragor de muchas aguas, más que las poderosas olas del mar, es poderoso el SEÑOR en las alturas. 5 Tus testimonios son muy fidedignos; la santidad conviene a tu casa, eternamente, oh SEÑOR.
1 Oh SEÑOR, Dios de las venganzas, oh Dios de las venganzas, ¡resplandece! 2 Levántate, Juez de la tierra; da su merecido a los soberbios. 3 ¿Hasta cuándo los impíos, SEÑOR, hasta cuándo los impíos se regocijarán? 4 Charlan, hablan con arrogancia; todos los que hacen iniquidad se vanaglorían. 5 Aplastan a tu pueblo, SEÑOR, y afligen a tu heredad. 6 Matan a la viuda y al extranjero, y asesinan a los huérfanos. 7 Y dicen: El SEÑOR no lo ve, ni hace caso el Dios de Jacob. 8 Haced caso, torpes del pueblo; necios, ¿cuándo entenderéis? 9 El que hizo el oído, ¿no oye? El que dio forma al ojo, ¿no ve? 10 ¿No reprenderá el que castiga a las naciones, el que enseña conocimiento al hombre? 11 El SEÑOR conoce los pensamientos del hombre, sabe que son sólo un soplo. 12 Bienaventurado el hombre a quien corriges, SEÑOR, y lo instruyes en tu ley; 13 para darle descanso en los días de aflicción, hasta que se cave una fosa para el impío. 14 Porque el SEÑOR no abandonará a su pueblo, ni desamparará a su heredad. 15 Porque el juicio volverá a ser justo, y todos los rectos de corazón lo seguirán. 16 ¿Quién se levantará por mí contra los malhechores? ¿Quién me defenderá de los que hacen iniquidad? 17 Si el SEÑOR no hubiera sido mi socorro, pronto habría habitado mi alma en el lugar del silencio. 18 Si digo: Mi pie ha resbalado, tu misericordia, oh SEÑOR, me sostendrá. 19 Cuando mis inquietudes se multiplican dentro de mí, tus consuelos deleitan mi alma. 20 ¿Puede ser aliado tuyo un trono de destrucción, que planea el mal por decreto? 21 Se unen contra la vida del justo, y condenan a muerte al inocente. 22 Pero el SEÑOR ha sido mi baluarte, y mi Dios la roca de mi refugio. 23 El ha hecho volver sobre ellos su propia iniquidad, y los destruirá en su maldad; el SEÑOR, nuestro Dios, los destruirá. incredulidad
1 Venid, cantemos con gozo al SEÑOR, aclamemos con júbilo a la roca de nuestra salvación. 2 Vengamos ante su presencia con acción de gracias; aclamémosle con salmos. 3 Porque Dios grande es el SEÑOR, y Rey grande sobre todos los dioses, 4 en cuya mano están las profundidades de la tierra; suyas son también las cumbres de los montes. 5 Suyo es el mar, pues El lo hizo, y sus manos formaron la tierra firme. 6 Venid, adoremos y postrémonos; doblemos la rodilla ante el SEÑOR nuestro Hacedor. 7 Porque El es nuestro Dios, y nosotros el pueblo de su prado y las ovejas de su mano. Si oís hoy su voz, 8 no endurezcáis vuestro corazón como en Meriba , como en el día de Masah en el desierto, 9 cuando vuestros padres me tentaron, me probaron, aunque habían visto mi obra. 10 Por cuarenta años me repugnó aquella generación, y dije: Es un pueblo que se desvía en su corazón y no conocen mis caminos. 11 Por tanto, juré en mi ira: Ciertamente no entrarán en mi reposo.
1 Cantad al SEÑOR un cántico nuevo; cantad al SEÑOR, toda la tierra. 2 Cantad al SEÑOR, bendecid su nombre; proclamad de día en día las buenas nuevas de su salvación. 3 Contad su gloria entre las naciones, sus maravillas entre todos los pueblos. 4 Porque grande es el SEÑOR, y muy digno de ser alabado; temible es El sobre todos los dioses. 5 Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos, mas el SEÑOR hizo los cielos. 6 Gloria y majestad están delante de El; poder y hermosura en su santuario. 7 Tributad al SEÑOR, oh familias de los pueblos, tributad al SEÑOR gloria y poder. 8 Tributad al SEÑOR la gloria debida a su nombre; traed ofrenda y entrad en sus atrios. 9 Adorad al SEÑOR en vestiduras santas ; temblad ante su presencia, toda la tierra. 10 Decid entre las naciones: El SEÑOR reina; ciertamente el mundo está bien afirmado, será inconmovible; El juzgará a los pueblos con equidad. 11 Alégrense los cielos y regocíjese la tierra; ruja el mar y cuanto contiene; 12 gócese el campo y todo lo que en él hay. Entonces todos los árboles del bosque cantarán con gozo 13 delante del SEÑOR, porque El viene; porque El viene a juzgar la tierra: juzgará al mundo con justicia y a los pueblos con su fidelidad.
1 El SEÑOR reina; regocíjese la tierra; alégrense las muchas islas . 2 Nubes y densas tinieblas le rodean, justicia y derecho son el fundamento de su trono. 3 Fuego va delante de El, y quema a sus adversarios en derredor. 4 Sus relámpagos iluminaron el mundo; la tierra vio y se estremeció. 5 Como cera se derritieron los montes ante la presencia del SEÑOR, ante la presencia del Señor de toda la tierra. 6 Los cielos proclaman su justicia, y todos los pueblos han visto su gloria. 7 Sean avergonzados todos los que sirven a imágenes talladas, los que se glorían en los ídolos; adórenle todos los dioses. 8 Oyó Sion esto y se alegró, y las hijas de Judá se han regocijado a causa de tus juicios, oh SEÑOR. 9 Porque tú eres el SEÑOR, el Altísimo sobre toda la tierra, muy excelso sobre todos los dioses. 10 Los que amáis al SEÑOR, aborreced el mal; El guarda las almas de sus santos; los libra de la mano de los impíos. 11 Luz se ha sembrado para el justo, y alegría para los rectos de corazón. 12 Justos, alegraos en el SEÑOR, y alabad su santo nombre.
1 Cantad al SEÑOR un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas, su diestra y su santo brazo le han dado la victoria . 2 El SEÑOR ha dado a conocer su salvación; a la vista de las naciones ha revelado su justicia. 3 Se ha acordado de su misericordia y de su fidelidad para con la casa de Israel; todos los términos de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios. 4 Aclamad con júbilo al SEÑOR, toda la tierra; prorrumpid y cantad con gozo, cantad alabanzas. 5 Cantad alabanzas al SEÑOR con la lira, con la lira y al son de la melodía. 6 Con trompetas y sonido de cuerno, dad voces ante el Rey, el SEÑOR. 7 Ruja el mar y cuanto contiene, el mundo y los que en él habitan. 8 Batan palmas los ríos; a una canten jubilosos los montes 9 delante del SEÑOR, pues viene a juzgar la tierra; El juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con equidad.
1 El SEÑOR reina, estremézcanse los pueblos; sentado está sobre los querubines, tiemble la tierra. 2 El SEÑOR es grande en Sion, y exaltado sobre todos los pueblos. 3 Alaben tu nombre grande y temible; El es santo. 4 El poder del rey ama la justicia ; tú has establecido la equidad; has hecho juicio y justicia en Jacob. 5 Exaltad al SEÑOR nuestro Dios, y postraos ante el estrado de sus pies; El es santo. 6 Moisés y Aarón estaban entre sus sacerdotes, y Samuel entre los que invocaron su nombre; ellos clamaron al SEÑOR, y El les respondió. 7 Les habló en la columna de nube; guardaron sus testimonios, y el estatuto que El les dio. 8 Oh SEÑOR, Dios nuestro, tú les respondiste; fuiste para ellos un Dios perdonador, mas también vengador de sus malas obras. 9 Exaltad al SEÑOR nuestro Dios, y postraos ante su santo monte, porque santo es el SEÑOR nuestro Dios.