25El rey contestó:<br />—No, hijo mío. Si fuéramos todos, seríamos mucha carga para ti.<br />Entonces Absalón insistió, pero aun así el rey dijo que no iría, aunque le dio su bendición.
27Pero Absalón siguió insistiendo hasta que por fin el rey accedió y dejó que todos sus hijos asistieran, entre ellos Amnón. Así que Absalón preparó un banquete digno de un rey.