1 Palabra del SEÑOR que vino a Jeremías, <em>el </em>profeta, contra los gentiles 2 A Egipto: contra el ejército de Faraón Necao rey de Egipto, que estaba cerca del río Eufrates en Carquemis, al cual hirió Nabucodonosor rey de Babilonia, el año cuarto de Joacim hijo de Josías, rey de Judá 3 Aparejad escudo y pavés, y venid a la guerra 4 Uncid caballos, y subid, <em>vosotros</em> los caballeros, y poneos con capacetes; limpiad las lanzas, vestíos de lorigas 5 ¿Por qué los vi medrosos, volviendo atrás? Y sus valientes fueron deshechos, y huyeron a más huir sin volver a mirar <em>atrás</em>; miedo de todas partes, dijo el SEÑOR 6 No huya el ligero, ni el valiente escape; al aquilón junto a la ribera del Eufrates tropezaron y cayeron 7 ¿Quién <em>es</em> éste <em>que</em> como río sube, y cuyas aguas se mueven como ríos 8 Egipto como río se hincha, y las aguas se mueven como ríos, y dijo: Subiré, cubriré la tierra, destruiré la ciudad y los que en ella moran 9 Subid, caballos, y alborotaos, carros; y salgan los valientes: los etíopes y los de Libia que toman escudo, y los de Lidia que toman y entesan arco 10 Mas ese día <em>será</em> al SEÑOR Dios de los ejércitos día de venganza, para vengarse de sus enemigos; y la espada devorará y se saciará, y se embriagará de la sangre de ellos; porque matanza <em>será</em> al SEÑOR, Dios de los ejércitos, en tierra del aquilón <em>junto</em> al río Eufrates 11 Sube a Galaad, y toma bálsamo, virgen hija de Egipto; por demás multiplicarás medicinas; no hay cura para ti 12 Los gentiles oyeron tu afrenta, y tu clamor llenó la tierra; porque fuerte se encontró con fuerte, y cayeron ambos juntos 13 Palabra que habló el SEÑOR a Jeremías, <em>el </em>profeta acerca de la venida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, para herir la tierra de Egipto 14 Denunciad en Egipto, y haced saber en Migdol; haced saber también en Menfis y en Tafnes; decid: Está quieto, y aparéjate; porque espada ha de devorar tu comarca 15 ¿Por qué ha sido derribado tu fuerte? No se pudo tener, porque el SEÑOR lo empujó 16 Multiplicó los caídos, y cada uno también cayó sobre su compañero; y dijeron: Levántate y volvámonos a nuestro pueblo, y a la tierra de nuestro nacimiento, de delante de la espada vencedora 17 Allí gritaron: Faraón rey de Egipto, <em>rey de</em> revuelta; dejó pasar el tiempo señalado 18 Vivo yo, dice el Rey, cuyo nombre es el SEÑOR de los ejércitos, que como Tabor entre los montes, y como Carmelo en el mar, así vendrá 19 Hazte vasos de transmigración, moradora hija de Egipto; porque Menfis será por yermo, y será asolada hasta no <em>quedar</em> morador 20 Becerra hermosa <em>es</em> Egipto; <em>mas</em> viene destrucción, del aquilón viene 21 Sus soldados también en medio de ella como becerros engordados, que también ellos se volvieron, huyeron todos sin pararse; porque vino sobre ellos el día de su quebrantamiento, el tiempo de su visitación 22 Su voz saldrá como de serpiente; porque con ejército vendrán, y con hachas vienen a ella como cortadores de leña 23 Cortaron su monte, dice el SEÑOR, porque no podrán ser contados; porque serán más que langostas, ni tendrán número 24 Se avergonzó la hija de Egipto; entregada será en mano del pueblo del aquilón 25 Dijo el SEÑOR de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yo visito el pueblo de Alejandría, al Faraón y a Egipto, a sus dioses y a sus reyes; y al Faraón, y a los que en él confían 26 Y los entregaré en mano de los que buscan su alma, y en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y en mano de sus siervos; pero después será habitada como en los días pasados, dijo el SEÑOR 27 Y tú no temas, siervo mío Jacob, y no desmayes, Israel; porque he aquí que yo te salvo de lejos, y a tu simiente de la tierra de su cautividad. Y volverá Jacob, y descansará y será prosperado, y no habrá quien lo espante 28 Tú, siervo mío Jacob, no temas, dice el SEÑOR; porque contigo <em>estoy</em> yo; porque haré consumación en todos los gentiles a los cuales te echaré; pero en ti no haré consumación, sino que te castigaré con juicio, y no te talaré del todo
1 Palabra del SEÑOR que vino a Jeremías profeta acerca de los palestinos, antes que Faraón hiriera a Gaza 2 Así dijo el SEÑOR: He aquí que suben aguas del aquilón, y se tornarán en torrente; e inundarán la tierra y su plenitud, ciudades y moradores de ellas; y los hombres clamarán, y aullará todo morador de la tierra 3 Por el sonido de los cascos de sus fuertes, por el alboroto de sus carros, por el estruendo de sus ruedas, los padres no miraron a los hijos por la flaqueza de las manos 4 a causa del día que viene para destrucción de todos los palestinos, para talar a Tiro, y a Sidón, a todo ayudador que quedó vivo; porque el SEÑOR destruirá a los palestinos, al resto de la isla de Caftor 5 Sobre Gaza vino mesadura, Ascalón fue cortada, y el resto de su valle; ¿hasta cuándo te arañarás 6 Oh espada del SEÑOR, ¿hasta cuándo reposarás? Métete en tu vaina, reposa y sosiégate 7 ¿Cómo reposarás? Porque el SEÑOR lo ha enviado contra Ascalón, y a la ribera del mar, allí lo puso
1 De Moab. Así dijo el SEÑOR de los ejércitos, Dios de Israel: ¡Ay de Nebo! Que fue destruida, fue avergonzada; Quiriataim fue tomada; fue confusa Misgab, y desmayó 2 No se alabará ya más Moab; contra Hesbón maquinaron mal, <em>diciendo</em>: Venid, y quitémosla de entre las naciones. También tú, Madmena, serás cortada, espada irá tras ti 3 ¡Voz de clamor de Horonaim, destrucción y gran quebrantamiento 4 Moab fue quebrantada; hicieron que se oyera el clamor de sus pequeños 5 Porque a la subida de Luhit con lloro subirá el que llora; porque a la bajada de Horonaim los enemigos oyeron clamor de quebranto 6 Huid, salvad vuestra vida, y sed como retama en el desierto 7 Pues por cuanto confiaste en tus haciendas, en tus tesoros, tú también serás tomada; y Quemos saldrá en cautiverio, sus sacerdotes y sus príncipes juntamente 8 Y vendrá destruidor a cada una de las ciudades, y ninguna ciudad escapará; se arruinará también el valle, y será destruida la campiña, como dijo el SEÑOR 9 Dad alas {Heb. flores abiertas} a Moab, para que volando se vaya; pues serán desiertas sus ciudades hasta no <em>quedar</em> en ellas morador 10 Maldito el que hiciere engañosamente la obra del SEÑOR, y maldito el que detuviere su espada de la sangre 11 Quieto estuvo Moab desde su juventud, y sobre sus heces ha estado él reposado, y no fue vaciado de vaso en vaso, ni nunca fue en cautiverio; por tanto, quedó su sabor en él, y su olor no se ha cambiado 12 Por eso, he aquí que vienen días, dijo el SEÑOR, <em>en que yo</em> le enviaré transportadores que lo harán transportar; y vaciarán sus vasos, y romperán sus odres 13 Y se avergonzará Moab de Quemos, a la manera que la Casa de Israel se avergonzó de Betel, su confianza 14 ¿Cómo diréis: Somos valientes, y robustos hombres para la guerra 15 Destruido fue Moab, y sus ciudades asoló, y sus jóvenes escogidos descendieron al degolladero, dijo el Rey, el SEÑOR de los ejércitos <em>es</em> su Nombre 16 Cercano <em>está</em> el quebrantamiento de Moab para venir, y su mal se apresura mucho 17 Compadeceos de él todos los que <em>estáis</em> alrededor suyo; y todos los que sabéis su nombre, decid: ¿Cómo se quebró la vara de fortaleza, el báculo de hermosura 18 Desciende de la gloria, siéntate en seco, moradora hija de Dibón; porque el destruidor de Moab subió contra ti, disipó tus fortalezas 19 Párate en el camino, y mira, oh moradora de Aroer; pregunta a la que va huyendo, y a la que escapó; dile: ¿Qué ha acontecido 20 Se avergonzó Moab, porque fue quebrantado; aullad y clamad; denunciad en Arnón que Moab es destruido 21 Y que vino juicio sobre la tierra de la campiña; sobre Holón, sobre Jahaza, sobre Mefaat 22 sobre Dibón, sobre Nebo, sobre Bet-diblataim 23 sobre Quiriataim, sobre Bet-gamul, sobre Bet-meon 24 sobre Queriot, sobre Bosra, y sobre todas las ciudades de tierra de Moab, las de lejos y las de cerca 25 Cortado es el cuerno de Moab, y su brazo quebrantado, dijo el SEÑOR 26 Embriagadlo, porque contra el SEÑOR se engrandeció; y revuélquese Moab sobre su vómito, y sea también él por escarnio 27 ¿Y no te fue a ti Israel por escarnio, como si lo tomaran entre ladrones? Porque desde que de él hablaste, tú te has movido 28 Desamparad las ciudades, y habitad en peñascos, oh moradores de Moab; y sed como la paloma que hace nido detrás de la boca de la caverna 29 Hemos oído la soberbia de Moab, que es muy soberbio, su hinchazón, su orgullo, su altivez y la altanería de su corazón 30 Yo conozco, dice el SEÑOR, su cólera; mas no tendrá efecto; sus mentiras no han de aprovecharle 31 Por tanto, yo aullaré sobre Moab; y sobre todo Moab haré clamor, y sobre los varones de Kir-hares gemiré 32 Con lloro de Jazer lloraré por ti, oh vid de Sibma; tus sarmientos pasaron el mar, llegaron hasta el mar de Jazer; sobre tu agosto y sobre tu vendimia vino destruidor 33 Y será cortada la alegría y el regocijo de los campos labrados, y de la tierra de Moab; y haré cesar el vino de los lagares; no pisarán con canción; la canción no <em>será</em> canción 34 El clamor, desde Hesbón hasta Eleale; hasta Jahaza dieron su voz; desde Zoar hasta Horonaim, becerra de tres años: porque también las aguas de Nimrim serán destruidas 35 Y haré cesar de Moab, dice el SEÑOR, quien sacrifique en altar, y quien ofrezca sahumerio a sus dioses 36 Por tanto, mi corazón resonará como flautas por causa de Moab, asimismo resonará mi corazón a modo de flautas por los hombres de Kir-hares; porque las riquezas que hizo perecieron 37 Porque en toda cabeza <em>habrá</em> calvicie, y toda barba <em>será</em> raída; sobre todas <em>las</em> manos rasguños, y cilicio sobre todos <em>los</em> lomos 38 Sobre todas las techumbres de Moab y en sus plazas, todo él <em>será</em> llanto; porque yo quebranté a Moab como a vaso que no agrada, dijo el SEÑOR 39 Aullad: ¡Cómo ha sido quebrantado! ¡Cómo volvió la cerviz Moab, y fue avergonzado! Y fue Moab en escarnio y en espanto a todos los que están en sus alrededores 40 Porque así dijo el SEÑOR: He aquí que como águila volará, y extenderá sus alas a Moab 41 Tomadas son las ciudades, y tomadas son las fortalezas; y será aquel día el corazón de los valientes de Moab como el corazón de mujer en angustias 42 Y Moab será destruido para dejar de ser pueblo: porque se engrandeció contra el SEÑOR 43 Miedo y hoyo y lazo sobre ti, oh morador de Moab, dijo el SEÑOR 44 El que huyere del miedo, caerá en el hoyo; y el que saliere del hoyo, será preso del lazo; porque yo traeré sobre él, sobre Moab, <em>el</em> año de su visitación, dijo el SEÑOR 45 A la sombra de Hesbón se pararon los que huían de la fuerza; porque salió fuego de Hesbón, y llama de en medio de Sehón, y quemó el rincón de Moab, y la mollera de los hijos revoltosos 46 ¡Ay de ti, Moab! Pereció el pueblo de Quemos; porque tus hijos fueron presos para cautividad, y tus hijas para cautiverio 47 Pero haré tornar el cautiverio de Moab en lo postrero de los tiempos, dijo el SEÑOR. Hasta aquí <em>es</em> el juicio de Moab
1 De los hijos de Amón. Así dijo el SEÑOR: ¿No tiene hijos Israel? ¿No tiene heredero? ¿Por qué tomó como por heredad el rey de ellos a Gad, y su pueblo habitó en sus ciudades 2 Por tanto, he aquí vienen días, dijo el SEÑOR, en que haré oír en Rabá de los hijos de Amón alarma de guerra; y será <em>puesta</em> en montón de asolamiento, y sus ciudades serán puestas a fuego, e Israel tomará por heredad a los que los tomaron a ellos, dijo el SEÑOR 3 Aúlla, oh Hesbón, porque destruida es Hai; clamad, hijas de Rabá, vestíos de cilicio, endechad, y rodead por los vallados, porque el rey de ellos fue <em>llevado</em> en cautiverio, sus sacerdotes y sus príncipes juntamente 4 ¿Por qué te glorías de los valles? Tu valle se le escurrió, oh hija contumaz, la que confía en sus tesoros, la que dice: ¿Quién vendrá contra mí 5 He aquí yo traigo sobre ti espanto, dice el Señor DIOS de los ejércitos, de todos tus alrededores; y seréis lanzados cada uno en derechura de su rostro, y no <em>habrá</em> quien recoja al errante 6 Y después de esto haré tornar la cautividad de los hijos de Amón, dijo el SEÑOR 7 De Edom. Así dijo el SEÑOR de los ejércitos: ¿No hay más sabiduría en Temán? ¿Ha perecido el consejo en los sabios? ¿Se corrompió su sabiduría 8 Huid, volveos, escondeos en simas para estar, oh moradores de Dedán; porque el quebrantamiento de Esaú traeré sobre él, al tiempo que lo he de visitar 9 Si vendimiadores vinieran contra ti, ¿no dejarán rebuscos? Si ladrones de noche, tomarán lo que hubieren necesitado 10 Pero yo desnudaré a Esaú, descubriré sus escondrijos, y no podrá esconderse; será destruida su simiente, y sus hermanos, y sus vecinos; y no será 11 Deja tus huérfanos, yo <em>los</em> criaré; y en mí se confiarán tus viudas 12 Porque así dijo el SEÑOR: He aquí que los que no estaban condenados a beber del cáliz, beberán ciertamente; ¿y serás tú absuelto del todo? No serás absuelto, sino que de cierto beberás 13 Porque por mí juré, dijo el SEÑOR, que en asolamiento, en oprobio, en soledad, y en maldición, será Bosra; y todas sus ciudades serán en asolamientos perpetuos 14 La noticia oí, <em>que</em> del SEÑOR había sido enviado mensajero a los gentiles, diciendo: Juntaos, y venid contra ella, y levantaos a la batalla 15 Porque he aquí que pequeño te he puesto entre los gentiles, menospreciado entre los hombres 16 Tu arrogancia te engañó, y la soberbia de tu corazón, <em>tú</em> que habitas en cavernas de peñas, que tienes la altura del monte; aunque alces como águila tu nido, de allí te haré descender, dijo el SEÑOR 17 Y será Edom en asolamiento; todo aquel que pasare por ella se espantará, y silbará sobre todas sus plagas 18 Como en el trastornamiento de Sodoma y de Gomorra, y de sus <em>ciudades</em> vecinas, <em>será</em>, dijo el SEÑOR, no morará allí nadie, ni la habitará hijo de hombre 19 He aquí que como león subirá de la hinchazón del Jordán a la morada fuerte; porque haré reposo y lo haré correr de sobre ella, y al que fuere escogido la encargaré; porque ¿quién <em>es</em> semejante a mí? ¿O quién me emplazará? ¿O quién será aquel pastor que me podrá resistir 20 Por tanto, oíd el consejo del SEÑOR, que ha acordado sobre Edom; y sus pensamientos, que ha resuelto sobre los moradores de Temán. Ciertamente los más pequeños del hato los arrastrarán, y destruirán sus moradas con ellos 21 Del estruendo de la caída de ellos la tierra tembló, y el grito de su voz se oyó en el mar Bermejo 22 He aquí que como águila subirá y volará, y extenderá sus alas sobre Bosra; y el corazón de los valientes de Edom será en aquel día como el corazón de mujer en angustias 23 De Damasco: Se confundió Hamat, y Arfad, porque oyeron malas nuevas; se derritieron en aguas de desmayo, no pueden sosegarse 24 Se desmayó Damasco, se volvió para huir, y le tomó temblor; angustia y dolores le tomaron, como de mujer que está de parto 25 ¡Cómo no perdonaron a la ciudad de alabanza, ciudad de mi gozo 26 Por tanto, sus jóvenes caerán en sus plazas, y todos los hombres de guerra morirán en aquel día, dijo el SEÑOR de los ejércitos 27 Y haré encender fuego en el muro de Damasco, y consumirá las casas de Ben-adad 28 De Cedar y de los reinos de Hazor, los cuales hirió Nabucodonosor rey de Babilonia. Así dijo el SEÑOR: Levantaos, subid contra Cedar, y destruid los hijos de oriente <em>(de Cedem)</em> 29 Sus tiendas y sus ganados tomarán; sus cortinas, y todos sus vasos, y sus camellos, tomarán para sí; y llamarán contra ellos miedo alrededor 30 Huid, idos muy lejos, meteos en simas para estar, oh moradores de Hazor, dijo el SEÑOR; porque tomó consejo contra vosotros Nabucodonosor rey de Babilonia, y contra vosotros ha formado designio 31 Levantaos, subid a gente pacífica, que vive confiadamente, dice el SEÑOR, que ni tienen puertas ni cerrojos, que viven solos 32 Y serán sus camellos por presa, y la multitud de sus ganados por despojo; y los esparciré por todos <em>los</em> vientos, echados hasta el postrer rincón; y de todos sus lados les traeré su ruina, dijo el SEÑOR 33 Y Hazor será morada de dragones, soledad para siempre; ninguno morará allí, ni la habitará hijo de hombre 34 Palabra del SEÑOR que vino a Jeremías profeta acerca de Elam, en el principio del reinado de Sedequías rey de Judá, diciendo 35 Así dijo el SEÑOR de los ejércitos: He aquí que yo quiebro el arco de Elam, principio de su fortaleza 36 Y traeré sobre Elam los cuatro vientos de los cuatro cantones del cielo, y los aventaré a todos estos vientos; ni habrá gente adonde no vengan extranjeros de Elam 37 Y haré que Elam tenga temor delante de sus enemigos, y delante de los que buscan su alma; y traeré sobre ellos mal, y el furor de mi enojo, dijo el SEÑOR; y enviaré en pos de ellos espada hasta que los acabe 38 Y pondré mi trono en Elam, y perderé de allí rey y príncipes, dijo el SEÑOR 39 Mas acontecerá en lo postrero de los días, que haré tornar la cautividad de Elam, dijo el SEÑOR
1 Palabra que habló el SEÑOR contra Babilonia, contra la tierra de los caldeos, por mano de Jeremías profeta 2 Denunciad en los gentiles, y haced saber; levantad también bandera; publicad, y no lo encubráis, decid: Tomada es Babilonia, Bel es confundido, deshecho es Merodac; confundidas son sus esculturas, quebrados son sus ídolos 3 Porque subió contra ella gente del aquilón, la cual pondrá su tierra en asolamiento, y no habrá quien en ella more, ni hombre ni animal: se movieron, se fueron 4 En aquellos días y en aquel tiempo, dice el SEÑOR, vendrán los hijos de Israel, ellos y los hijos de Judá juntamente; e irán andando y llorando, y buscarán al SEÑOR su Dios 5 Preguntarán por el camino de Sion, hacia donde volverán sus rostros, <em>diciendo</em>: Venid, y juntaos al SEÑOR con Pacto eterno, que jamás se ponga en olvido 6 Ovejas perdidas fueron mi pueblo; sus pastores las hicieron errar, por los montes las descarriaron; anduvieron de monte en collado, se olvidaron de sus majadas 7 Todos los que los hallaban, los comían; y decían sus enemigos: No somos culpables, porque ellos pecaron contra el SEÑOR, morada de justicia, el SEÑOR, esperanza de sus padres 8 Huid de en medio de Babilonia, y salid de la tierra de los caldeos, y sed como los mansos delante del ganado 9 Porque he aquí que yo despierto y hago subir contra Babilonia reunión de grandes naciones de la tierra del aquilón; y desde allí se aparejarán contra ella, y será tomada; sus flechas como de valiente diestro, que no se tornará en vano 10 Y la tierra de los caldeos será para presa: todos los que la saquearen, saldrán llenos, dice el SEÑOR 11 Porque os alegrasteis, porque os gozasteis destruyendo mi heredad, porque os llenasteis como becerra de renuevos, y relinchasteis como caballos 12 vuestra madre se avergonzó mucho, se afrentó la que os engendró; veis aquí las postrimerías de los gentiles: desierto, sequedad, y páramo 13 Por la ira del SEÑOR no será habitada, sino que asolada será toda ella; todo hombre que pasare por Babilonia se asombrará, y silbará sobre todas sus plagas 14 Apercibíos contra Babilonia alrededor, todos los que entesáis arco; tirad contra ella, no escatiméis las saetas; porque pecó contra el SEÑOR 15 Gritad contra ella en derredor; dio su mano; han caído sus fundamentos, derribados son sus muros; porque venganza <em>es</em> del SEÑOR. Tomad venganza de ella; haced con ella como ella hizo 16 Talad de Babilonia al sembrador, y el que tiene hoz en tiempo de la siega; delante de la espada opresora cada uno volverá el rostro hacia su pueblo, cada uno huirá hacia su tierra 17 Ganado descarriado <em>ha sido</em> Israel; leones lo amontonaron; el rey de Asiria lo devoró el primero; este Nabucodonosor rey de Babilonia lo deshuesó el postrero 18 Por tanto, así dijo el SEÑOR de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yo visito al rey de Babilonia y a su tierra como visité al rey de Asiria 19 Y volveré a traer a Israel a su morada, y pacerá en el Carmelo y en Basán; y en el monte de Efraín y de Galaad se saciará su alma 20 En aquellos días y en aquel tiempo, dijo el SEÑOR, la iniquidad de Israel será buscada, y no aparecerá; y los pecados de Judá, y no se hallarán; porque perdonaré a los que <em>yo</em> hubiere dejado 21 Sube contra la tierra de contumaces <em>(Merataim)</em>, contra ella, y contra los moradores de la visitación <em>(Pecod)</em>; destruye y mata en pos de ellos, dijo el SEÑOR, y haz conforme a todo lo que yo te he mandado 22 Estruendo de guerra en la tierra, y quebrantamiento grande 23 ¡Cómo fue cortado y quebrado el martillo de toda la tierra! ¡Cómo se tornó Babilonia en desierto entre los gentiles 24 Te puse lazos, y aun fuiste tomada, oh Babilonia, y tú no lo supiste; fuiste hallada, y aun presa, porque provocaste al SEÑOR 25 Abrió el SEÑOR tu tesoro, y sacó los vasos de su furor; porque ésta <em>es</em> obra del SEÑOR, Dios de los ejércitos, en la tierra de los caldeos 26 Venid contra ella desde el cabo <em>de la tierra</em>; abrid sus alfolíes, hacedla montones, y destruidla; no le queden reliquias 27 Matad todos sus novillos; vayan al matadero. ¡Ay de ellos! Que venido es su día, el tiempo de su visitación 28 Voz de los que huyen y escapan de la tierra de Babilonia <em>se oye</em>, para dar las nuevas en Sion de la venganza del SEÑOR nuestro Dios, de la venganza de su Templo 29 Haced juntar sobre Babilonia flecheros, a todos los que entesan arco; asentad campo sobre ella alrededor; no escape de ella ninguno; pagadle según su obra; conforme a todo lo que ella hizo, haced con ella; porque contra el SEÑOR se ensoberbeció, contra el Santo de Israel 30 Por tanto, sus jóvenes caerán en sus plazas, y todos sus hombres de guerra serán talados en aquel día, dijo el SEÑOR 31 He aquí yo <em>estoy</em> contra ti, oh soberbio, dijo el Señor DIOS de los ejércitos; porque tu día es venido, el tiempo en que te visitaré 32 Y el soberbio tropezará y caerá, y no tendrá quien lo levante; y encenderé fuego en sus ciudades, y quemaré todos sus alrededores 33 Así dijo el SEÑOR de los ejércitos: Oprimidos fueron los hijos de Israel y los hijos de Judá juntamente; y todos los que los tomaron cautivos, se los retuvieron; no los quisieron soltar 34 El redentor de ellos <em>es</em> el Fuerte; el SEÑOR de los ejércitos <em>es</em> su Nombre; de cierto abogará la causa de ellos, para hacer reposar la tierra, y turbar <em>a</em> los moradores de Babilonia 35 Espada sobre los caldeos, dijo el SEÑOR, y sobre los moradores de Babilonia, sobre sus príncipes, y sobre sus sabios 36 Espada sobre los adivinos, y se atontarán; espada sobre sus valientes, y serán quebrantados 37 Espada sobre sus caballos, sobre sus carros, y sobre todo el vulgo que está en medio de ella, y serán como mujeres; espada sobre sus tesoros, y serán saqueados 38 Sequedad sobre sus aguas, y se secarán; porque tierra es de esculturas, y en <em>sus </em>ídolos enloquecen 39 Por tanto, <em>allí</em> morarán bestias monteses con gatos, morarán también en ella pollos de avestruz; ni más será poblada para siempre, ni se habitará de generación en generación 40 Como en el trastornamiento de Dios a Sodoma, a Gomorra y a sus <em>ciudades</em> vecinas, dijo el SEÑOR, no morará allí hombre, ni hijo de hombre la habitará 41 He aquí viene <em>un</em> pueblo del aquilón; y una nación grande, y muchos reyes se levantarán de los lados de la tierra 42 Arco y lanza manejarán; serán crueles, y no tendrán piedad; su tropel sonará como el mar, y montarán sobre caballos; se apercibirán como hombre a la pelea, contra ti, oh hija de Babilonia 43 Oyó su fama el rey de Babilonia, y sus manos se descoyuntaron; angustia le tomó, dolor como de mujer de parto 44 He aquí que como león subirá de la hinchazón del Jordán a la morada fuerte; porque haré reposo, y lo haré correr de sobre ella, y al que fuere escogido la encargaré; porque ¿quién es semejante a mí? ¿Y quién me emplazará? ¿O quién será aquel pastor que me podrá resistir 45 Por tanto, oíd el consejo del SEÑOR, que ha acordado sobre Babilonia, y sus pensamientos que ha formado sobre la tierra de los caldeos. Ciertamente <em>a</em> los más pequeños del hato los arrastrarán, y destruirán sus moradas con ellos 46 Del grito de la toma de Babilonia la tierra tembló, y el clamor se oyó entre los gentiles
1 Así dijo el SEÑOR: He aquí que yo levanto sobre Babilonia, y sobre sus moradores que de corazón se levantan contra mí, un viento destruidor 2 Y enviaré a Babilonia aventadores que la avienten, y vaciarán su tierra; porque serán contra ella de todas partes en el día del mal 3 <em>Diré</em> al flechero que entesa su arco, y al que se pone orgulloso con su loriga: No perdonéis a sus jóvenes, destruid todo su ejército 4 Y caerán muertos en la tierra de los caldeos, y alanceados en sus plazas 5 Porque Israel y Judá no han enviudado de su Dios, el SEÑOR de los ejércitos, aunque su tierra fue llena de pecado contra el Santo de Israel 6 Huid de en medio de Babilonia, y librad cada uno su alma, para que no perezcáis a causa de su iniquidad; porque el tiempo <em>es</em> de venganza del SEÑOR; le dará su pago 7 Vaso de oro <em>fue</em> Babilonia en la mano del SEÑOR, que embriaga toda la tierra; de su vino bebieron los gentiles; por tanto, enloquecerán las naciones 8 En un momento cayó Babilonia, y se quebrantó; aullad sobre ella; tomad bálsamo para su dolor, por ventura sanará 9 Curamos a Babilonia, y no ha sanado; dejadla, y vámonos cada uno a su tierra; porque ha llegado hasta el cielo su juicio, y se ha alzado hasta las nubes 10 El SEÑOR sacó a luz nuestra justicia; venid, y contemos en Sion la obra del SEÑOR nuestro Dios 11 Limpiad las saetas, embrazad los escudos; ha despertado el SEÑOR el espíritu de los reyes de Media; porque contra Babilonia <em>es</em> su pensamiento para destruirla; porque venganza <em>es</em> del SEÑOR, venganza <em>es</em> de su templo 12 Levantad bandera sobre los muros de Babilonia, reforzad la guardia, poned centinelas, disponed celadas; porque deliberó el SEÑOR, <em>y</em> aun pondrá en efecto lo que dijo sobre los moradores de Babilonia 13 La que moras entre muchas aguas, rica en tesoros, ha venido tu fin, la medida de tu codicia 14 El SEÑOR de los ejércitos juró por su vida, <em>diciendo</em>: Yo te llenaré de hombres como de langostas, y cantarán sobre ti canción <em>de lagareros</em> 15 El es el que hace la tierra con su fortaleza, el que afirma el mundo con su sabiduría, y extiende los cielos con su inteligencia 16 el que da con <em>su</em> voz multitud de aguas del cielo; después hace subir las nubes de lo postrero de la tierra; hace relámpagos con la lluvia, y saca el viento de sus tesoros 17 Todo hombre se ha vuelto carnal, y es sin ciencia; avergüéncese todo artífice de la escultura, porque mentira es su vaciadizo, que no tiene aliento 18 Vanidad son, obra de irrisiones; en el tiempo de su visitación perecerán 19 No <em>es</em> como ellos la parte de Jacob; porque él <em>es</em> el Formador de todo; e <em>Israel es</em> la vara de su heredad, el SEÑOR de los ejércitos es su Nombre 20 Martillo me sois, oh armas de guerra; y por <em>medio de</em> ti quebrantaré gentiles, y por <em>medio de</em> ti desharé reinos 21 y por <em>medio de</em> ti quebrantaré caballos y sus cabalgadores, y por <em>medio de</em> ti quebrantaré carros y los que en ellos suben 22 asimismo por <em>medio de</em> ti quebrantaré varones y mujeres, y por <em>medio de</em> ti quebrantaré viejos y mozos, y por <em>medio de</em> ti quebrantaré jóvenes y vírgenes 23 también quebrantaré por <em>medio de</em> ti al pastor y a su manada; quebrantaré por <em>medio de</em> ti a labradores y sus yuntas; y duques y príncipes quebrantaré por <em>medio de</em> ti 24 Y pagaré a Babilonia y a todos los moradores de Caldea, todo el mal de ellos que hicieron en Sion delante de vuestros ojos, dijo el SEÑOR 25 He aquí yo contra ti, oh Monte destruidor, dijo el SEÑOR, que destruiste toda la tierra; y extenderé mi mano sobre ti, y te haré rodar de las peñas, y te tornaré monte quemado 26 Y nadie tomará de ti piedra para esquina, ni piedra para cimiento; porque perpetuos asolamientos serás, dijo el SEÑOR 27 Alzad bandera en la tierra, tocad shofar entre los gentiles, apercibid naciones contra ella; juntad contra ella los reinos de Ararat, de Mini, y de Askenaz; señalad contra ella capitán, haced subir caballos como langostas erizadas 28 Apercibid contra ella naciones; a reyes de Media, a sus capitanes, y a todos sus príncipes, y a toda la tierra de su señorío 29 Y temblará la tierra, y se afligirá; porque confirmado es contra Babilonia todo el pensamiento del SEÑOR, para poner la tierra de Babilonia en soledad, y que no haya morador 30 Los valientes de Babilonia dejaron de pelear, se estuvieron en sus fuertes; les faltó su fortaleza, se tornaron como mujeres; encendieron <em>los enemigos</em> sus casas, quebraron sus cerrojos 31 Correo se encontrará con correo, mensajero se encontrará con mensajero, para anunciar al rey de Babilonia que su ciudad es tomada por todas partes 32 y los vados fueron tomados, y los carrizos fueron quemados a fuego, y se asombraron los hombres de guerra 33 Porque así dijo el SEÑOR de los ejércitos, Dios de Israel: La hija de Babilonia <em>es</em> como parva; tiempo es ya de trillarla; de aquí a poco le vendrá el tiempo de la siega 34 Me comió, me desmenuzó Nabucodonosor rey de Babilonia; me paró <em>como</em> vaso vacío; me tragó como dragón, llenó su vientre de mis delicadezas, y me echó 35 Sobre Babilonia la violencia contra mí y mi carne, dirá la moradora de Sion; y mi sangre sobre los moradores de Caldea, dirá Jerusalén 36 Por tanto, así dijo el SEÑOR: He aquí que yo juzgo tu causa y haré tu venganza; y secaré su mar, y haré que quede seca su corriente 37 Y será Babilonia para montones, morada de dragones, espanto y silbo, sin morador 38 A una bramarán como leones; como cachorros de leones bramarán 39 En su calor les pondré sus banquetes; y les haré que se embriaguen, para que se alegren, y duerman eterno sueño, y no despierten, dijo el SEÑOR 40 Los haré traer como corderos al matadero, como carneros con cabros 41 ¡Cómo fue presa Sesac, y fue tomada la que era alabada por toda la tierra! ¡Cómo fue Babilonia por espanto entre los gentiles 42 Subió el mar sobre Babilonia; de la multitud de sus ondas fue cubierta 43 Sus ciudades fueron asoladas, la tierra seca y desierta, tierra que no morará en ella nadie, ni pasará por ella hijo de hombre 44 Y visitaré al mismo Bel en Babilonia, y sacaré de su boca lo que ha tragado; y no vendrán más a él gentiles; y el muro de Babilonia caerá 45 Salid de en medio de ella, pueblo mío, y salvad cada uno su vida de la ira del furor del SEÑOR 46 Y para que no desmaye vuestro corazón, y temáis a causa de la noticia que se oirá por la tierra, en un año vendrá la noticia, y después en otro año el rumor, y <em>luego vendrá</em> la violencia en la tierra, y el enseñoreador sobre el que enseñorea 47 Por tanto, he aquí vienen días <em>que yo</em> visitaré las esculturas de Babilonia, y toda su tierra será avergonzada, y todos sus muertos caerán en medio de ella 48 Y los cielos y la tierra, y todo lo que <em>está</em> en ellos, darán alabanzas sobre Babilonia; porque del aquilón vendrán sobre ella destruidores, dijo el SEÑOR 49 Pues que Babilonia <em>fue la causa</em> que cayeran <em>los </em>muertos de Israel, también por causa de Babilonia cayeron <em>los </em>muertos de toda la tierra 50 Los que escapasteis de la espada, andad, no os detengáis; acordaos por muchos días del SEÑOR, y acordaos de Jerusalén 51 Estamos avergonzados, porque oímos la afrenta; confusión cubrió nuestros rostros, porque vinieron extranjeros contra los Santuarios de la Casa del SEÑOR 52 Por tanto, he aquí vienen días, dijo el SEÑOR, <em>que yo</em> visitaré sus esculturas, y en toda su tierra gemirán <em>los heridos</em> de muerte 53 Si subiera Babilonia al cielo, y si fortaleciere en lo alto su fuerza, de mí vendrán a ella destruidores, dijo el SEÑOR 54 ¡Sonido de grito de Babilonia, y quebrantamiento grande de la tierra de los caldeos 55 Porque el SEÑOR destruye a Babilonia, y quitará de ella el mucho estruendo; y bramarán sus ondas, como muchas aguas será el sonido de la voz de ellos 56 porque vino destruidor contra ella, contra Babilonia, y sus valientes fueron presos, el arco de ellos fue quebrado; porque el SEÑOR, Dios de retribuciones, dará la paga 57 Y embriagaré <em>a</em> sus príncipes y <em>a</em> sus sabios, <em>a</em> sus capitanes y <em>a</em> sus nobles y sus fuertes; y dormirán sueño eterno y no despertarán, dice el Rey, el SEÑOR de los ejércitos <em>es</em> su Nombre 58 Así dijo el SEÑOR de los ejércitos: El muro ancho de Babilonia será derribado enteramente, y sus altas puertas serán quemadas a fuego; y en vano trabajarán pueblos y naciones en el fuego <em>para salvarla</em>, y se cansarán 59 Palabra que envió Jeremías, <em>el </em>profeta a Seraías hijo de Nerías, hijo de Maasías, cuando iba con Sedequías rey de Judá a Babilonia, el cuarto año de su reinado. Y <em>era</em> Seraías el principal camarero 60 Escribió, pues, Jeremías en un libro todo el mal que había de venir sobre Babilonia, todas las palabras que están escritas contra Babilonia 61 Y dijo Jeremías a Seraías: Cuando llegares a Babilonia, y vieres y leyeres todas estas cosas 62 dirás: <em>Oh</em> SEÑOR, tú has dicho contra este lugar que lo habías de talar, hasta no <em>quedar</em> en él morador, ni hombre, ni animal, sino que para siempre ha de ser asolado 63 Y será que cuando acabares de leer este libro, le atarás una piedra, y lo echarás en medio del Eufrates 64 y dirás: Así será anegada Babilonia, y no se levantará del mal que yo traigo sobre ella; y serán rendidos. Hasta aquí <em>son</em> las profecías de Jeremías
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