21Mas al jebuseo que habitaba en Jerusalén, no <I>lo</I> echaron los hijos de Benjamín, y así el jebuseo habitó con los hijos de Benjamín en Jerusalén hasta hoy.
27Tampoco Manasés echó a <I>los</I> de Bet-seán, ni a <I>los</I> de sus aldeas, ni a <I>los</I> de Taanac y sus aldeas, ni a los que habitaban en Dor y en sus aldeas, ni a los que habitaban en Ibleam y en sus aldeas, ni a los que habitaban en Meguido y en sus aldeas; mas el cananeo quiso habitar en esta tierra.28Pero cuando Israel tomó fuerzas hizo al cananeo tributario, mas no lo echó.29Tampoco Efraín echó al cananeo que habitaba en Gezer; antes habitó el cananeo en medio de él en Gezer.30Tampoco Zabulón echó a los que habitaban en Quitrón y a los que habitaban en Naalal; mas el cananeo habitó en medio de él, y le fueron tributarios.31Tampoco Aser echó a los que habitaban en Aco, y a los que habitaban en Sidón, y en Ahlab, y en Aczib, y en Helba, y en Afec, y en Rehob;32antes moró Aser entre los cananeos que habitaban en la tierra; pues no los echó.33Tampoco Neftalí echó a los que habitaban en Bet-semes, y a los que habitaban en Bet-anat, sino <I>que</I> moró entre los cananeos que habitaban en la tierra; mas le fueron tributarios los moradores de Bet-semes, y los moradores de Bet-anat.34Los amorreos apretaron a los hijos de Dan hasta el monte; que no los dejaron descender a la campiña.35Y quiso el amorreo habitar en el monte de Heres, en Ajalón y en Saalbim; mas cuando la mano de la casa de José tomó fuerzas, los hicieron tributarios.36Y el término del amorreo <I>fue</I> desde la subida de Acrabim, desde la piedra, y arriba.