1Salmo 112<br />¡Alabado sea el Señor<br />!<br />¡Qué felices son los que temen al Señor<br />y se deleitan en obedecer sus mandatos!2Sus hijos tendrán éxito en todas partes;<br />toda una generación de justos será bendecida.3Ellos mismos serán ricos,<br />y sus buenas acciones durarán para siempre.4La luz brilla en la oscuridad para los justos;<br />son generosos, compasivos y rectos.5Les va bien a los que prestan dinero con generosidad<br />y manejan sus negocios equitativamente.6A estas personas no las vencerá el mal;<br />a los rectos se los recordará por mucho tiempo.7Ellos no tienen miedo de malas noticias;<br />confían plenamente en que el Señor<br /> los cuidará.8Tienen confianza y viven sin temor,<br />y pueden enfrentar triunfantes a sus enemigos.9Comparten con libertad y dan con generosidad a los necesitados;<br />sus buenas acciones serán recordadas para siempre.<br />Ellos tendrán influencia y recibirán honor.10Los perversos lo verán y se pondrán furiosos.<br />Rechinarán los dientes de enojo;<br />se escabullirán avergonzados con sus esperanzas frustradas.
1Salmo 113<br />¡Alabado sea el Señor<br />!<br />Sí, alábenle, oh siervos del Señor<br />,<br />¡alaben el nombre del Señor<br />!2Bendito sea el nombre del Señor<br />ahora y para siempre.3En todas partes —del oriente al occidente—,<br />alaben el nombre del Señor<br />.4Él está por encima de las naciones;<br />su gloria es más alta que los cielos.5¿Quién puede compararse con el Señor<br /> nuestro Dios,<br />quien está entronizado en las alturas?6Él se inclina para mirar<br />el cielo y la tierra.7Levanta del polvo a los pobres,<br />y a los necesitados, del basurero.8Los pone entre príncipes,<br />¡incluso entre los príncipes de su propio pueblo!9A la mujer sin hijos le da una familia<br />y la transforma en una madre feliz.<br />¡Alabado sea el Señor<br />!
1Salmo 114<br />Cuando los israelitas escaparon de Egipto<br />—cuando la familia de Jacob dejó esa tierra extranjera—,2la tierra de Judá se convirtió en el santuario de Dios,<br />e Israel llegó a ser su reino.3El mar Rojo<br /> los vio venir y se apuró a quitarse del camino;<br />el agua del río Jordán se hizo a un lado.4¡Las montañas saltaron como carneros,<br />las colinas brincaron como corderos!5¿Qué te pasa, mar Rojo, qué te llevó a quitarte del camino?<br />¿Qué sucedió, río Jordán, que te hiciste a un lado?6Montañas, ¿por qué saltaron como carneros?<br />Colinas, ¿por qué brincaron como corderos?7Tiembla, oh tierra, ante la presencia del Señor,<br />ante el Dios de Jacob.8Él convirtió la roca en una laguna de agua;<br />sí, de la roca sólida fluyó un manantial.
1Salmo 115<br />No a nosotros, oh Señor<br />, no a nosotros<br />sino a tu nombre le corresponde toda la gloria,<br />por tu amor inagotable y tu fidelidad.2¿Por qué dejar que las naciones digan:<br />«Dónde está el Dios de Israel»?3Nuestro Dios está en los cielos<br />y hace lo que le place.4Los ídolos de ellos no son más que objetos de plata y oro;<br />manos humanas les dieron forma.5Tienen boca pero no pueden hablar,<br />tienen ojos pero no pueden ver.6Tienen oídos pero no pueden oír,<br />y tienen nariz, pero no pueden oler.7Tienen manos pero no pueden sentir,<br />tienen pies pero no pueden caminar,<br />y tienen garganta pero no pueden emitir sonidos.8Y los que hacen ídolos son iguales a ellos,<br />como también todos los que confían en ellos.9¡Oh Israel, confía en el Señor<br />!<br />Él es tu ayudador y tu escudo.10¡Oh sacerdotes, descendientes de Aarón, confíen en el Señor<br />!<br />Él es su ayudador y su escudo.11¡Todos los que temen al Señor<br />, confíen en el Señor<br />!<br />Él es su ayudador y su escudo.12El Señor<br /> se acuerda de nosotros y nos bendecirá.<br />Bendecirá al pueblo de Israel<br />y bendecirá a los sacerdotes, los descendientes de Aarón.13Bendecirá a los que temen al Señor<br />,<br />tanto a los grandes como a los humildes.14Que el Señor<br /> los bendiga ricamente,<br />tanto a ustedes como a sus hijos.15Que sean bendecidos por el Señor<br />,<br />quien hizo los cielos y la tierra.16Los cielos pertenecen al Señor<br />,<br />pero él ha dado la tierra a toda la humanidad.17Los muertos no pueden cantar alabanzas al Señor<br />porque han entrado en el silencio de la tumba.18¡Pero nosotros podemos alabar al Señor<br />ahora y para siempre!<br />¡Alabado sea el Señor<br />!
1Salmo 116<br />Amo al Señor<br /> porque escucha mi voz<br />y mi oración que pide misericordia.2Debido a que él se inclina para escuchar,<br />¡oraré mientras tenga aliento!3La muerte me envolvió en sus cuerdas;<br />los terrores de la tumba<br /> se apoderaron de mí.<br />Lo único que veía era dificultad y dolor.4Entonces invoqué el nombre del Señor<br />:<br />«¡S<br />, por favor, sálvame!».5¡Qué bondadoso es el Señor<br />! ¡Qué bueno es él!<br />¡Tan misericordioso, este Dios nuestro!6El Señor<br /> protege a los que tienen fe como de un niño;<br />estuve frente a la muerte, y él me salvó.7Que mi alma descanse nuevamente,<br />porque el Señor<br /> ha sido bueno conmigo.8Me rescató de la muerte,<br />quitó las lágrimas de mis ojos,<br />y libró a mis pies de tropezar.9¡Así que camino en la presencia del Señor<br />mientras vivo aquí en la tierra!10Creí en ti, por tanto dije:<br />«S<br />, estoy muy afligido».11En mi ansiedad clamé a ti:<br />«¡Estas personas son todas mentirosas!».12¿Qué puedo ofrecerle al Señor<br />por todo lo que ha hecho a mi favor?13Levantaré la copa de la salvación<br />y alabaré el nombre del Señor<br /> por salvarme.14Cumpliré las promesas que le hice al Señor<br />en presencia de todo su pueblo.15Al Señor<br /> le conmueve profundamente<br />la muerte de sus amados.16Oh Señor<br />, soy tu siervo;<br />sí, soy tu siervo, nací en tu casa;<br />me has liberado de mis cadenas.17Te ofreceré un sacrificio de agradecimiento<br />e invocaré el nombre del Señor<br />.18Cumpliré mis votos al Señor<br />en presencia de todo su pueblo,19en la casa del Señor<br />,<br />en el corazón de Jerusalén.<br />¡Alabado sea el Señor<br />!
1Salmo 117<br />Alaben al Señor<br />, todas ustedes, las naciones.<br />Todos los pueblos de la tierra, alábenlo.2Pues nos ama con amor inagotable;<br />la fidelidad del Señor<br /> permanece para siempre.<br />¡Alabado sea el Señor<br />!
1Salmo 118<br />¡Den gracias al Señor<br />, porque él es bueno!<br />Su fiel amor perdura para siempre.2Que todo Israel repita:<br />«Su fiel amor perdura para siempre».3Que los descendientes de Aarón, los sacerdotes, repitan:<br />«Su fiel amor perdura para siempre».4Que todos los que temen al Señor<br /> repitan:<br />«Su fiel amor perdura para siempre».5En mi angustia oré al Señor<br />,<br />y el Señor<br /> me respondió y me liberó.6El Señor<br /> está de mi parte, por tanto, no temeré;<br />¿qué me puede hacer un simple mortal?7Así es, el Señor<br /> está de mi parte; él me ayudará;<br />miraré triunfante a los que me odian.8Es mejor refugiarse en el Señor<br />que confiar en la gente.9Es mejor refugiarse en el Señor<br />que confiar en príncipes.10Aunque me rodearon naciones hostiles,<br />las destruí a todas con la autoridad del Señor<br />.11Así fue, me rodearon y me atacaron,<br />pero las destruí a todas con la autoridad del Señor<br />.12Me rodearon como un enjambre de abejas;<br />se enardecieron contra mí como un fuego crepitante;<br />pero las destruí a todas con la autoridad del Señor<br />.13Mis enemigos hicieron todo lo posible para matarme,<br />pero el Señor<br /> me rescató.14El Señor<br /> es mi fuerza y mi canción;<br />me ha dado la victoria.15Se entonan canciones de alegría y de victoria en el campamento de los justos.<br />¡El fuerte brazo derecho del Señor<br /> ha hecho proezas gloriosas!16El fuerte brazo derecho del Señor<br /> se levanta triunfante.<br />¡El fuerte brazo derecho del Señor<br /> ha hecho proezas gloriosas!17No moriré; sino que viviré<br />para contar lo que hizo el Señor<br />.18El Señor<br /> me castigó severamente,<br />pero no me dejó morir.19Ábranme las puertas por donde entran los justos,<br />y entraré y daré gracias al Señor<br />.20Estas puertas conducen a la presencia del Señor<br />y los justos entran allí.21Te doy gracias por contestar mi oración,<br />¡y por darme la victoria!22La piedra que los constructores rechazaron<br />ahora se ha convertido en la piedra principal.23Esto es obra del Señor<br />y es maravilloso verlo.24Este es el día que hizo el Señor<br />;<br />nos gozaremos y alegraremos en él.25Te rogamos, Señor<br />, por favor, sálvanos.<br />Te rogamos, por favor, Señor<br />, haznos triunfar.26Bendigan al que viene en el nombre del Señor<br />.<br />Desde la casa del Señor<br />, los bendecimos.27El Señor<br /> es Dios y brilla sobre nosotros.<br />Lleven el sacrificio y átenlo con cuerdas sobre el altar.28¡Tú eres mi Dios y te alabaré!<br />¡Eres mi Dios y te exaltaré!29¡Den gracias al Señor<br />, porque él es bueno!<br />Su fiel amor perdura para siempre.