8Yo dije: Subiré a la palma, me asiré de sus ramas. Y tus pechos serán ahora como racimos de vid, y el aliento de tu nariz como de manzanas
9
y tu paladar como el buen vino, que se entra a mi amado suavemente, y hace hablar los labios de los que duermen
10
Yo soy de mi amado, y conmigo tiene su contentamiento
11
Ven, oh amado mío, salgamos al campo, moremos en las aldeas
12
Levantémonos de mañana a las viñas; veamos si florecen las vides, si se abre el cierne, si han florecido los granados; allí te daré mis amores
13
Las mandrágoras han dado olor, y a nuestras puertas hay toda suerte de dulces frutas, nuevas y añejas, que para ti, oh amado mío, he guardado
Otras traducciones de Cantares 7:8
La Biblia de las Américas (Español) BLA
Cantares 7:8
Yo dije: "Subiré a la palmera, asiré sus frutos. ¡Sean tus pechos como racimos de la vid, el perfume de tu aliento como manzanas,
English Standard Version ESV
8
I say I will climb the palm tree and lay hold of its fruit. Oh may your breasts be like 1clusters of the vine, and the scent of your breath like apples,
King James Version KJV
8
I said, I will go up to the palm tree, I will take hold of the boughs thereof: now also thy breasts shall be as clusters of the vine, and the smell of thy nose like apples;
New King James Version NKJV
8
I said, "I will go up to the palm tree, I will take hold of its branches." Let now your breasts be like clusters of the vine, The fragrance of your breath like apples,
Nueva Traducción Viviente NTV
Cantar de los cantares 7:8
Dije: «Treparé a la palmera y tomaré su fruto». Que tus pechos sean como racimos de uvas y tu aliento, como la fragancia de manzanas.
Nueva Versión Internacional NVI
8
Me dije: «Me treparé a la palmera;de sus racimos me adueñaré».¡Sean tus pechos como racimos de uvas,tu aliento cual fragancia de manzanas,
La Biblia Reina-Valera (Español) RVR
8
Yo dije: Subiré á la palma, Asiré sus ramos: Y tus pechos serán ahora como racimos de vid, Y el olor de tu boca como de manzanas;
Sagradas Escrituras (1569) (Español) SEV
8 Yo dije: Subiré a la palma, asiré sus ramos. Y tus pechos serán ahora como racimos de vid, y el aliento de tu nariz como de manzanas;