La Biblia de las Américas (Español) BLA

2 Corintios 3:18 Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.

English Standard Version ESV

2 Corinthians 3:18 And we all, with unveiled face, beholding the glory of the Lord,are being transformed into the same image from one degree of glory to another. For this comes from the Lord who is the Spirit.

La Biblia del Jubileo 2000 JBS

2 Corintios 3:18 Por tanto nosotros todos, puestos los ojos como en un espejo en la gloria del Señor con cara descubierta, somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Espíritu del Señor

King James Version KJV

2 Corinthians 3:18 But we all, with open face beholding as in a glass the glory of the Lord, are changed into the same image from glory to glory, even as by the Spirit of the Lord.

New King James Version NKJV

2 Corinthians 3:18 But we all, with unveiled face, beholding as in a mirror the glory of the Lord, are being transformed into the same image from glory to glory, just as by the Spirit of the Lord.

Nueva Traducción Viviente NTV

2 Corintios 3:18 Así que, todos nosotros, a quienes nos ha sido quitado el velo, podemos ver y reflejar la gloria del Señor. El Señor, quien es el Espíritu, nos hace más y más parecidos a él a medida que somos transformados a su gloriosa imagen.

Nueva Versión Internacional NVI

2 Corintios 3:18 Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu.

La Biblia Reina-Valera (Español) RVR

2 Corintios 3:18 Por tanto, nosotros todos, mirando á cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Espíritu del Señor.

Sagradas Escrituras (1569) (Español) SEV

2 Corintios 3:18 Por tanto nosotros todos, puestos los ojos como en un espejo en la gloria del Señor con cara descubierta, somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Espíritu del Señor.