Una compasión inusual

“Tan pronto como Judas tomó el pan, Satanás entró en él.”Juan 13:27

Al igual que Judas, los pecadores acostumbran compartir el pan con el diablo. Eso es lo que sucedió cuando una familia se reunió para la cena. Antes de comer, agradecieron a Dios por los alimentos, la salud, la familia, etc. Pero poco después, la comida se convirtió en una letanía de quejas contra el trabajo, el tiempo, y la vida en general.

El hijo menor preguntó: “Papá, ¿será que Dios escuchó nuestra oración?” “Por supuesto”, respondió el padre. “Y, ¿será que Dios escuchó la conversación que hemos tenido durante la cena?” El papá contestó titubeando: “Sí”. “Entonces, ¿cuál de las dos piensas que Dios creyó?”

Aún cuando Judas compartió una comida con Jesús, su corazón demostró que no estaba en comunión con nuestro Señor. Cada día el diablo clavaba sus uñas más profundamente en el alma de Judas hasta que, eventualmente, se perdió.

Qué diferente es para los cristianos que han recibido el perdón, la vida eterna, y la paz de nuestro Salvador. Cada cosa que hacemos, decimos y pensamos, debería decir al mundo que Jesús es el dueño de nuestro cuerpo, mente, alma, y tiempo.

ORACIÓN: Señor, haz que Satanás esté lejos, y Jesús cerca. A través de tu Espíritu Santo dame poder para glorificarte frente a un mundo pecador. Amén.

© Copyright 2011 Cristo Para Todas Las Naciones  

CRISTO PARA TODAS LAS NACIONES 
660 Mason Ridge Center Dr. 
St. Louis, MO 63021 
1-800-972-5442 
[email protected] 
www.paraelcamino.com