La Biblia del Jubileo 2000 JBS

2 Crónicas 6:30 tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu habitación, y perdonarás, y darás a cada uno conforme a sus caminos, habiendo conocido su corazón (porque solo tú conoces el corazón de los hijos de los hombres)

La Biblia de las Américas (Español) BLA

2 Crónicas 6:30 escucha tú desde los cielos, el lugar de tu morada, y perdona y da a cada uno conforme a todos sus caminos, ya que conoces su corazón (porque sólo tú conoces el corazón de los hijos de los hombres),

English Standard Version ESV

2 Chronicles 6:30 then hear from heaven your dwelling place and forgive and render to each whose heart you know, according to all his ways, for you, you only, know the hearts of the children of mankind,

King James Version KJV

2 Chronicles 6:30 Then hear thou from heaven thy dwelling place, and forgive, and render unto every man according unto all his ways, whose heart thou knowest; (for thou only knowest the hearts of the children of men:)

New King James Version NKJV

2 Chronicles 6:30 then hear from heaven Your dwelling place, and forgive, and give to everyone according to all his ways, whose heart You know (for You alone know the hearts of the sons of men),

Nueva Traducción Viviente NTV

2 Crónicas 6:30 oye entonces desde el cielo donde vives, y perdona. Haz con tu pueblo según merecen sus acciones, porque solo tú conoces el corazón de cada ser humano.

Nueva Versión Internacional NVI

2 Crónicas 6:30 óyelo tú desde el cielo, donde habitas, y perdónalo. Págale a cada uno según su conducta, la cual tú conoces, puesto que solo tú escudriñas el corazón humano.

La Biblia Reina-Valera (Español) RVR

2 Crónicas 6:30 Tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu habitación, y perdonarás, y darás á cada uno conforme á sus caminos, habiendo conocido su corazón; (porque solo tú conoces el corazón de los hijos de los hombres;)

Sagradas Escrituras (1569) (Español) SEV

2 Crónicas 6:30 tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu habitación, y perdonarás, y darás a cada uno conforme a sus caminos, habiendo conocido su corazón (porque solo tú conoces el corazón de los hijos de los hombres);