Escrito por Sarah Frazer 

“Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre” – Salmo 100:4

Cada año durante la temporada de acción de gracias un pequeño grupo de amigos compartimos una tradición de compartir por 30 días cosas por las cuales estamos agradecidos. Una de las cosas que me encanta ver y escuchar cuando mis amigos comparten sus agradecimientos aun cuando están en medio de situaciones difíciles.

Así que sabemos que aun detrás de estos agradecimientos también hay lágrimas y dolor.

La Biblia tiene mucho que decir sobre “dar gracias”. Una de las frases comunes en el libro de los Salmos es “entrar por sus puertas con acción de gracias”. Recordemos una simple y hermosa verdad, que sin importar cuales sean las circunstancias, siempre podemos dar gracias a Dios por su voluntad, gracia y amor.

Sin importar la tempestad o la temporada por la que estemos pasando, tal y como nos dice el Salmo 100:4 siempre podemos “Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre”.   

El significado de entrad por sus puertas con acción de gracias
En este Salmo la palabra “entrad” se refiere a venir o traer, coleccionar, o juntar. Dios nos invita a entrar por sus puertas. No son cualquier tipo de puertas, son las puertas que llevan a Dios. De igual manera vemos que en otros pasajes que Dios les abre las puertas a todos. Todos podemos venir y encontrar la salvación que Dios nos ha dado por gracia a todos sin excepción. En el Salmo 100:1 leemos que dice “toda la tierra”, un llamado claro, una invitación para todos y todo lo que existe.  

La palabra hebrea “shah’ar” significa puertas o portón, especialmente puestas en una ciudad o pueblo. Cada vez que esta palabra es utilizada en el antiguo testamento se refiere precisamente a las puertas físicas de una ciudad. Sin embargo, en el pasaje vemos que Dios nos ha dado acceso a su ciudad, la ciudad santa de Dios y nos ha dado lugar en sus atrios. ¿Qué podemos hacer por tal invitación?

¡Podemos dar gracias! La palabra hebrea “towdah” en el Salmo 100:4 significa alabar, cantar himnos y adorar a Dios. Muchas veces queremos venir ante Dios con nuestra propia agenda por delante, queremos venir a pedir o incluso a demandar. El salmista nos dice que, muy por el contrario, debemos de venir a dar gracias a entregar y demostrar nuestra gratitud y así conectarnos con Dios. Cuando damos gracias a Dios nuestros corazones se ensanchan de alegría y bienestar. A veces puede doler, a veces puede ser después de una temporada difícil, sin embargo, en Dios encontramos descanso y felicidad. Al dar gracias a Dios nos acercamos a Dios y le traemos ofrenda.       

¿En dónde se encuentra esta frase en los Salmos?
La frase, “entrad por sus puertas” se encuentra en el Salmo 100:4. Este Salmo es un canto de adoración a Dios y un llamado a la gente para rendir adoración a Dios. Vemos un llamado similar en el versículo de Apocalipsis 22:14 donde dice: “Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad”.

Al final de nuestro tiempo en este mundo si hemos podido lavar nuestras ropas al aceptar a Cristo Jesús como nuestro Señor y Salvador, habremos obtenido el derecho de entrar por aquellas puertas de la ciudad hacia la Nueva Jerusalén. La invitación está abierta para todos, pero no muchos la aceptarán con acción de gracias.   

Cuando el autor escribió el Salmo 100 por medio de sus palabras él describió su propia Jerusalén. Un lugar donde todo tipo de gente pudiera venir a adorar al único Dios, ofrecer ofrendas, sacrificios y permanecer en comunión con Dios. Por otra parte, la Nueva Jerusalén, será un lugar en donde no habrá necesidad de más sacrificios, puesto que el sacrificio de Cristo fue el sacrificio final que pagó por todo. En aquella nueva ciudad, la adoración y alabanza serán por siempre. La presencia del cordero jamás será removida de aquel lugar.   

El escritor Spurgeon dijo, “los sacrificios expiatorios han terminado, pero aquellos de gratitud jamás cesarán” (El Tesoro de David). La gratitud no tiene porque terminar, en donde abundó la gracia que sobreabunde su alabanza. En donde abunda la bondad que abunde el agradecimiento.    

El contexto de “entrar por sus puertas”
El Salmo 100 es un llamado a la adoración, y aunque no se desconoce el autor de este Salmo en particular, sabemos que el llamado que hace es uno muy importante. En estas palabras podemos encontrar muchas verdades. Por ejemplo, en el primer versículo vemos cómo Dios llama a todas las naciones a venir a Él.  

Además, podemos venir ante Dios con alegría y no con miedo. Desde luego que guardamos un temor de respeto ante la grandeza y gloria de Dios, pero podemos estar seguros de que ante Él podemos venir contentos y con acciones de gracias puesto que él nos ha dado Salvación. ¡Tenemos el gozo del Señor! El Salmo 100:3 dice que podemos conocer a Dios porque pertenecemos a Él. En otras palabras, somos hechura de Dios, él nos creó con amor, intencionalidad y propósito. ¡Demos gracias a Dios por eso!   

Conocer a Dios y saber que somos conocidos por Dios es fuente de gozo y bienestar. Somos las ovejas de su rebaño y Él cuida de nosotros.  

Entonces, ¿será que Dios no se preocupa por nosotros? ¿será que no nos mostrará su bondad? Por supuesto que no, Dios nos ha extendido la invitación y nos ha regalado salvación en Cristo Jesús. Esto es una muy buena razón para entrar por sus puertas con acción de gracia.  

Venir al encuentro con Jesús
En Mateo 11:28, vemos como Jesús repitió una frase similar a la del salmista en el Salmo 100:4. Mateo dijo, “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. En Juan 11, Jesús se refiere a sí mismo como la puerta, y además podemos ver que Jesús es la puerta por la cual Dios nos ha dado entrada a su presencia. Fue por medio del sacrificio de Jesús que ahora podemos entrar sin pecado a los atrios de Dios. Jesús es la puerta a la presencia de Dios.

Jesús llevó consigo nuestras penas y dolores en la cruz. Por nosotros él soportó todo tipo de abuso, dolor, humillación y degradación. Dios nos entregó a su hijo porque sólo en Él podemos encontrar la salvación y el acceso a la presencia de Dios. En Jesús podemos venir a adorar al padre y en nuestra adoración encontramos alivio y descanso. 

Siempre podremos entrar por sus puertas con acciones de gracia
¿Cómo podemos entrar por aquellas puertas con acción de gracias en momentos en los que hemos perdido todo? ¿Cuándo nuestras manos están vacías y cansadas? Aun así, podemos dar gracias por quien Dios es y no solamente por lo que ha hecho.

Nuestras acciones de gracia no dependen solo en lo que Dios nos ha dado o lo que nos pueda dar sino en quien Dios es. Su misma naturaleza, gloria y majestad nos invitan a dar gracias. Tenemos tanto que agradecer, Dios siendo Dios ha decidido cuidarnos, protegernos, apoyarnos, proveer para nosotros. He decidido escuchar nuestras oraciones y responderlas con cuidado y cariño. Dios nos ha dado todo. El carácter de Dios, su presencia, su ser es suficiente para que nosotros demos gracias.

En lo que reflexiono sobre todas las cosas que han sucedido en este último año he querido aferrarse y recordar todo lo que Dios está en medio de todas las situaciones en lugar de solo enfocarse en lo que ha hecho. Si, estoy sumamente agradecida por todo lo que me ha dado y todo lo que ha hecho por mí, pero también quiero dar gracias por quién Él es. Él es mi Dios, mi padre y mi Salvador.

Te invito a leer versículos que nos recuerdan sobre el carácter de Dios, sobre quien es Dios y como su presencia es nuestra felicidad. En verdad que no hay nadie como nuestro Dios y por esto podemos dar gracias. En Dios tenemos esperanza y alegría.  

Una oración de acción de gracias

Querido Dios,

Permíteme darte gloria y adoración junto con esta tu creación. Estoy llena de gozo por tu bondad y amor. Te rindo toda mi alabanza con gusto y dedicación, recibe mi adoración como ofrenda agradable. Aun aquellas canciones que nacieron en mi corazón cuando hubo tristeza, te las entrego, ante ti rindo todo lo que soy y lo que tengo. Hoy decido entrar por tus puetas con acción de gracias, verdaderamente agradecida por tu presencia y bondad en mi vida.  

En el nombre de tu hijo y nuestro Señor y Salvador. Amén.


headshot of author Sarah FrazerSarah E. Frazer is a writer and Bible study mentor. Sarah is the wife of Jason and mother of five. She and her family serve as full-time missionaries in Honduras. Her passion is to encourage women to start today with a Bible reading and prayer habit. Sarah is the author of several self-published Bible study resources for women. She shares tools and encouragement for Bible and prayer study on her blog: sarahefrazer.com.sarah frazer knowing god through the book of psalms