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Resumen del Libro de Jueces

Este resumen del libro de Jueces proporciona información acerca del título, los autores, fecha de escritura, cronología, temas, teología, ideas generales, una breve perspectiva y los capítulos del libro de Jueces.

Título

El título se refiere a los líderes que tuvo Israel desde los ancianos que vivieron luego de Josué y hasta los tiempos de la monarquía. Su propósito principal se expresa de mejor manera en 2:16. “Y el Señor levantó jueces que los librasen de la mano de los que los despojaban” Ya que fue Dios quien permitió las opresiones y levantó a los libertadores, él mismo fue el juez final y el libertador de Israel (11:27; ver 8:23, donde Gedeón, un juez, insiste en que el Señor es el verdadero gobernante de Israel)

Autor y Fecha

Aunque la tradición atribuye el libro a Samuel, el autor es desconocido. Es posible que Samuel armara algunos de los relatos del periodo de los jueces y que otros profetas como Natán y Gad, ambos asociados con la corte de David, tuvieron su lugar al darle forma y editar el material (Ver 1 Crónicas 29:29).

La fecha de la composición también es desconocida, pero fue sin duda durante la monarquía. La expresión frecuente “En aquellos días cuando Israel no tenía Rey” (17:6; 18:1; 19:1; 21:25) sugiere una fecha luego del establecimiento de la monarquía. La observación de que los Jebuseos aún controlaban Jerusalén (1:21) había sido tomada como indicador de un tiempo anterior a la captura de David en la ciudad, 1000 A.C. (ver 2 Samuel 5:6-10). Pero en alusión a las nuevas condiciones en Israel, los capítulos 17-21 sugieren el tiempo data luego de que la dinastía de David fuera establecida de forma efectiva (décimo siglo A.C.).

Temas y Teología

El libro de Jueces muestra la vida de Israel en la tierra prometida, luego de la muerte de Josué hasta el ascenso de la monarquía. Por un lado, es un relato de apostasía frecuente, provocando la persecución de lo divino; por el otro, cuenta las súplicas urgentes a Dios en tiempos de crisis, moviendo al Señor para que levantase líderes (jueces) a través de los cuales alejaría a los opresores foráneos y restaurando la paz en la tierra.

Con la conquista de Israel, la tierra prometida, a través del liderazgo de Josué, muchas de las promesas del pacto que Dios les había hecho a sus ancestros fueron cumplidas (ver Josué 21:43-45). La tierra del Señor, donde Israel entraría a descansar, yacía bajo sus pies, permaneció solo para que ellos la ocuparan, para sacar a los canaanitas y limpiarla de todo paganismo. Había llegado el momento para que Israel fuera el reino de Dios en la forma de una mancomunidad establecida en la tierra.

Pero en Canaán, Israel olvidó rápidamente los actos de Dios que les habían dado a luz y los habían establecido en la tierra. Consecuentemente, perdieron la visión de su identidad única como el pueblo de Dios, escogido para ser su ejército y los ciudadanos leales de su reino emergente. Ellos se establecieron y juntaron con el pueblo de Canaán, tomaron tanto su moral, sus dioses, creencias religiosas y prácticas, así como su agricultura y vida social.

A través de Jueces el problema fundamental es el señorío de Dios en Israel, especialmente el reconocimiento y lealtad de Israel hacia sus reglas. Su reinado sobre Israel ha sido únicamente establecido por el pacto de Sinaí (Éxodo 19-24), el cual fue renovado luego por Moisés en las planicies de Moab (Deuteronomio 29) y por Josué en Siquem (Josué 24). El autor acusa a Israel de haber negado el reinado del Señor una y otra vez. Ellos dejaron de luchar las batallas del Señor, pidieron a los dioses de Canaán para asegurar las bendiciones de la familia, rebaños y campos y abandonaron las leyes de Dios por la vida diaria. En el centro del ciclo de Jueces (ver Esquema), Gedeón tuvo que recordarle a Israel que el Señor era su Rey (ver nota en 8:23). El lamento y acusación recurrente de los capítulos 17-21 (ver Esquema) es: “En aquellos días cuando no había rey en Israel, cada uno hacía lo que bien le parecía” (ver nota en 17:6). La referencia principal aquí es, sin duda, a los mediadores terrenales de las reglas del Señor (por ejemplo, reyes humanos), pero la acusación implícita es que Israel tampoco reconoce u obedece verdaderamente a su Rey celestial.

Solo por el uso soberano del Señor de la opresión foránea para castigar a su gente - implementando, de igual forma, los castigos del pacto (ver Levítico 26:14-45; Deuteronomio 28:15-68)-y por levantar libertadores cuando su gente le clamó que mantuviese su reinado en Israel y preservara su reino de la extinción. La condición imperfecta de Israel estaba gráficamente expuesta, siguieron necesitando nuevos actos de salvación de Dios para poder entrar al descanso prometido (ver nota en Josué 1:13).

De los ciclos recurrentes de desobediencia, opresión foránea, llanto de desespero y liberación (ver 2:11-19; Nehemías 9:26-31) otro tema importante sale a relucir - la lealtad del Señor hacia el pacto. No hay mejor demostración de la paciencia asombrosa y el largo sufrimiento del Señor durante este periodo de inestabilidad.

Notablemente, esta era del fracaso de Israel, siguiendo directamente con los eventos de redención que ocurrieron a través de Moisés y Josué, es de forma especial la era del Espíritu en el Antiguo Testamento. El Espíritu de Dios le permitió al pueblo lograr la victoria en la guerra del Señor contra los poderes que amenazaban su reino (ver 3:10; 6:34; 11:29; 13:25; 14:6,19; 15:14; ver también 1 Samuel 10:6,10; 11:6; 16:13). Este mismo Espíritu, fue derramado sobre la iglesia continuando con el trabajo de redención del segundo Josué (Jesús), empoderando al pueblo del Señor para que comenzase la tarea de predicar el Evangelio a todas las naciones y por el avance del reino de Dios (ver notas en Hechos 1:2,8).

Historia

Fijar fechas precisas para los jueces es difícil y complejo. El sistema de fechas seguido aquí está basado principalmente en 1 Reyes 6:1, la cual habla de un intervalo de 480 años entre el éxodo y el cuarto año del reino de Salomón. Esto ubicaría el éxodo en 1446 A.C., el periodo de los jueces entre 1380 y el ascenso de Saúl, 1050. El estatuto de Jefté de que Israel había ocupado Hesbón por 300 años (11:26) encaja de forma general con estas fechas. Y la referencia a “Israel” en la Estela de Merneptah demuestran que Israel se estableció en Canaán antes de 1210 A.C. Sin embargo, algunos sostienen que el número 480 en 1 Reyes 6:1 es de algún modo artificial, que fue logrado por multiplicar el número 12 (quizás en referencia a los 12 jueces) por 40 (una cantidad convencional de años dada a una generación). Ellos apuntan al uso frecuente de los números redondos 10, 20, 40 y 80 en el mismo libro de Jueces. Una fecha más tarde para el éxodo requeriría, por supuesto, un periodo mucho más corto de tiempo para los jueces (ver Introducción a Éxodo: Cronología; ver también nota en 1 Reyes 6:1)

Características Literarias

Incluso una lectura rápida de Jueces muestra su división triple básica: (1) un prólogo (1:1 - 3:6), (2) un cuerpo (3:7 - 16:31) y (3) un epílogo (cap. 17 - 21). Un estudio más cuidadoso trae a la luz una estructura más compleja, la cual entreteje temas que enlazan todo en una representación intrincadamente diseñada sobre el carácter de una era.

El prólogo (1:1 - 3:6) tiene dos partes, y cada una sirve para un propósito diferente. No están relacionadas cronológicamente y tampoco ofrece un esquema estrictamente cronológico del tiempo como un todo. La primera parte (1:1 - 2:5) establece el escenario históricamente para las narraciones siguientes. Describe la ocupación de Israel de la tierra prometida - desde su éxito inicial hasta su fracaso en amplia escala y reproche divino.

La segunda parte (2:6 - 3:6) indica una perspectiva básica del periodo comprendido desde el tiempo de Josué hasta el ascenso de la monarquía, un tiempo caracterizado por ciclos recurrentes de apostasía, opresión, llantos de desespero y liberación divina y agraciada. El autor resume y explica el trato del Señor con su pueblo rebelde e introduce vocabulario y fórmulas básicas que usará en las siguientes narraciones: “hicieron lo malo ante los ojos del Señor” 2:11 (ver 3:7,12; 4:1; 6:1; 10:6); “los entregó” 2:14 (ver 6:1; 13:1); y “los vendió” 2:14 (ver 3:8; 4:2; 10:7).

El cuerpo principal del libro (3:7 - 16:31), el cual da el relato actual de los ciclos recurrentes (apostasía, opresión, aflicción, liberación), tiene un diseño único. Cada ciclo tiene un comienzo similar (“Los israelitas hicieron lo malo ante los ojos del Señor”; ver nota en 3:7) y una conclusión reconocible (“Y reposó la tierra… años” ó “Llevó a Israel a… por años; ver nota en 3:11). El primero de esos ciclos (Otoniel; ver 3:7-11 y su respectiva nota) proporciona “la forma de reporte” usada para cada historia sucesiva de opresión y liberación.

Los otros cinco ciclos forman las siguientes unidades de narración, cada una se enfoca en uno de los jueces mayores:

  1. Aod (3:12-30), un héroe solitario de la tribu de Benjamín quien libera a Israel de la opresión en el oeste.
  2. Débora (cap. 4 - 5), una mujer de una de las tribus de José (Efraín, oeste del Jordán) quien juzga en un momento en el que Israel está siendo liderada bajo una colisión de Canaanitas en Sísara.
  3. Gedeón y su hijo Abimelec (cap. 6 - 9), cuyas historias forman el relato central. De muchas maneras, Gedeón es el juez ideal, evocando el recuerdo de Moisés, mientras su hijo es la antítesis de un juez responsable y leal.
  4. Jefté (10:6 - 12:7), un desterrado social de otra tribu de José (Manasseh, al este del Jordán) quien juzga en el momento en el que Israel está siendo amenazado por una colisión de poderes bajo el reinado de Amón.
  5. Sansón (cap. 13 - 16), un héroe solitario de la tribu de Dan quien libera a Israel de la opresión del oeste.

El arreglo de estas unidades narrativas es significante. El relato central de Gedeón (el juez ideal del Señor) y Abimelec (el anti-juez) están separados por las narraciones de la mujer Débora y el desterrado social Jefté -las cuales, en cambio, están rodeadas de los héroes solitarios Aod y Sansón. De esta forma, la estructura enfoca la atención en el asunto crucial del período de los jueces: La atracción de Israel hacia los Baal de Canaán (mostrado por Abimelec; ver nota en 9:1-57) contra el reinado del Señor sobre su pueblo (Motivado por Gedeón; ver nota en 8:23).

El epílogo (cap. 17 - 21) caracteriza la era de otra manera, mostrando la corrupción moral y religiosa de parte de los individuos, ciudades y tribus. Así como la introducción, tiene dos divisiones que no están relacionadas cronológicamente ni apuntan expresamente a la carrera de jueces específicos. Sin embargo, los eventos debieron haber ocurrido en el periodo temprano de los jueces (ver notas en 18:30; 20:1,28).

Al datar los eventos del epílogo sólo en relación a la monarquía (ver el verso recurrente en 17:6; 18:1; 19:1; 21:25), el autor diferencia la era de los jueces con el momento en el que la monarquía es instaurada, sin lugar a dudas teniendo en vista el reinado de David y su dinastía (ver nota en 17:1 - 21:25). El libro menciona dos instancias en las que el Señor asigna el liderazgo a la tribu de Judá: (1) al sacar a los canaanitas (1:1-2), y (2) al disciplinar una tribu en Israel (20:18). El autor ve al gobernante de la tribu de Judá como el salvador de la nación.

 

La primera división del epílogo (cap. 17 - 18) relata la historia de cómo Micaía desarrolló un lugar paganizado para alabar y comunica a la tribu de Dan que abandona su territorio mientras adopta la religión corrupta. La segunda división (cap. 19 - 21) cuenta la historia de una experiencia triste de un levita en Gabaa, Benjamín y relata a su vez la remoción de la tribu de Benjamín por haber defendido la ciudad degenerada de Gabaa.

Las dos divisiones tienen paralelos interesantes:

  1. Ambas involucran a un levita pasando entre Belén (en Judá) y Efraín alrededor del camino de Benjamín-Dan.
  2. Ambos mencionan 600 guerreros - aquellos que guiaron la tribu de Dan y aquellos quienes sobrevivieron de la tribu de Benjamín.
  3. Ambos concluyen con la eliminación de un área tribal en el corredor (Dan y Benjamín).

No solo los paralelos de Benjamín-Dan son significantes dentro del epílogo, sino que también forman un vínculo notable con el cuerpo principal del libro. La tribu de Benjamín, la cual en el epílogo intentó defender la inmoralidad, colocando lazos de sangre por encima de la lealtad al Señor, fue la tribu de la cual el Señor sacó al libertador Aod (3:15). La tribu de Dan, la cual en el epílogo se retiró de su herencia y adoptó prácticas religiosas paganas, era la tribu de la cual el Señor sacó al libertador Sansón (13:2,5). Por lo tanto, las tribus que muestran en el epílogo la corrupción moral y religiosa de Israel son las mismas tribus de las cuales se escogieron los libertadores, cuyas historias enmarcan el relato central del libro (Gedeón-Abimelec).

El diseño completo del libro desde el prólogo hasta el epílogo, la manera única en la que cada sección trata con la era como un todo y la forma en la que las tres divisiones mayores se interrelacionan muestran claramente como una era se tuerce - una era en la que “Israel no tenía rey” y “cada uno hacía lo que bien le parecía” (17:6). El hecho de que la historia este dividida en episodios y ciclos no le resta importancia. Es dada como la historia de todo Israel, aunque usualmente solo ciertas áreas están involucradas. El libro muestra los siglos luego de Josué, en un tiempo de infidelidad israelita hacia el Señor y su renuncia a la tentación de Canaán. Solo por la piedad de Dios, Israel no solo fue abrumado y absorbido por las naciones paganas a su alrededor. Sin embargo, en el entretiempo, la historia de redención permaneció -esperando el movimiento que vino con el siervo del Señor, David y el establecimiento de su dinastía.

Esquema:

  1. Prólogo: Conquista Incompleta y Apostasía (1:1; 3:6)
    1. Primer Episodio: Fracaso de Israel de Limpiar la Tierra (1:1; 2:5)
    2. Segundo Episodio: Dios Lidiando con la Rebelión Israelita (2:6; 3:6)
  2. Opresión y Liberación (3:7; 16:31)
    1. Jueces Mayores
      1. Otoniel derrota a Cusam-risataim (3:7-11)
      2. Aud vence a Moab (3:12-30)
      3. Débora derrota a Canaan (cap. 4 - 5)
      4. Gedeón derrota a los Madianitas (cap. 6 - 8)
      5. Abimelec, el anti-juez (cap. 9)
      6. Jefté derrota a Amón (10:6; 12:7)
      7. Sansón derrota a los filisteos (cap. 13 - 16)
    2. Jueces Menores
      1. Samgar (3:31)
      2. Tola (10:1-2)
      3. Jair (10:3-5)
      4. Ibzán (12:8-10)
      5. Elón (12:11-12)
      6. Abdón (12:13-15)
  3. Epílogo: Religión y Desorden Moral (cap. 17 - 21)
    1. Primer Episodio (cap. 17-18; 17:6; 18:1)
      1. La Corrupción de Micaía de la Religión (cap. 17)
      2. La Salida de los Danitas de su Territorio Tribal (cap. 18)
    2. Segundo Episodio (cap. 19-21; 19:1; 21:25)
      1. La corrupción de Gabaa de la moral (cap. 19)
      2. La Remoción Cercana de la Tribu de Benjamín de su Territorio (cap. 20 - 21)
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