9 Seguí mirando hasta que se establecieron tronos, y el Anciano de Días se sentó. Su vestidura era blanca como la nieve, y el cabello de su cabeza como lana pura, su trono, llamas de fuego, y sus ruedas, fuego abrasador.

English Standard Version ESV

9 "As I looked, thrones were placed, and the Ancient of Days took his seat; his clothing was white as snow, and the hair of his head like pure wool; his throne was fiery flames; its wheels were burning fire.

La Biblia del Jubileo 2000 JBS

9 Estuve mirando hasta que fueron puestas sillas; y un Anciano de gran edad se sentó, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su silla llama de fuego, sus ruedas fuego ardiente

King James Version KJV

9 I beheld till the thrones were cast down, and the Ancient of days did sit, whose garment was white as snow, and the hair of his head like the pure wool: his throne was like the fiery flame, and his wheels as burning fire.

New King James Version NKJV

9 "I watched till thrones were put in place, And the Ancient of Days was seated; His garment was white as snow, And the hair of His head was like pure wool. His throne was a fiery flame, Its wheels a burning fire;

Nueva Traducción Viviente NTV

9 Observé mientras colocaban unos tronos en su lugar,
y el Anciano
se sentó a juzgar.
Su ropa era blanca como la nieve,
su cabello se parecía a la lana más pura.
Se sentó sobre un trono ardiente
con ruedas en llamas;

Nueva Versión Internacional NVI

9 »Mientras yo observaba esto,se colocaron unos tronos,y tomó asiento un venerable Anciano.Su ropa era blanca como la nieve,y su cabello, blanco como la lana.Su trono con sus ruedascentelleaban como el fuego.

La Biblia Reina-Valera (Español) RVR

9 Estuve mirando hasta que fueron puestas sillas: y un Anciano de grande edad se sentó, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su silla llama de fuego, sus ruedas fuego ardiente.

Sagradas Escrituras (1569) (Español) SEV

9 Estuve mirando hasta que fueron puestas sillas; y un Anciano de gran edad se sentó, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su silla llama de fuego, sus ruedas fuego ardiente.