![]() | 12 de diciembre de 2025 Las zorras pequeñas que (intentan) arruinar la Navidad |
Atrapen a las zorras, a esas zorras pequeñas que arruinan nuestros viñedos, nuestros viñedos en flor. Cantares 2:15 (NVI)
Las expresiones de mis hijos van desde la decepción hasta estar francamente irritados.
«¿Por qué hiciste planes para mañana?» dice el Hijo 1, mirando con reproche a un hermano. «Se supone que íbamos a tener una noche familiar acogedora, con juegos, chocolate caliente y música navideña junto al árbol».
El Hijo 2 se defiende: «Nadie me dijo nada!»
El Hijo 3 interviene: «No podemos jugar, todavía nos quedan ocho películas navideñas que no nos podemos perder de la lista».
La Hija 4 niega con la cabeza: «¡Nada de películas! Aún tenemos que decorar la casa de jengibre y las galletas navideñas».
¿Te ha pasado algo así? ¿Expectativas navideñas por las nubes… y emociones aún más altas? Antes de darte cuenta, tus seres queridos gritan más que «fa la la», y toda la buena voluntad navideña queda enterrada bajo la nieve.
Aunque normalmente asociamos el libro de Cantares con el amor romántico, también contiene enseñanzas que fortalecen otras relaciones, desde amistades hasta dinámicas familiares. En el versículo clave de hoy, por ejemplo, Salomón escribió: “Atrapen a las zorras, a esas zorras pequeñas que arruinan nuestros viñedos, nuestros viñedos en flor” (Cantares 2:15).
Dios desea que nuestras relaciones sean como viñedos, jardines hermosos que produzcan fruto del Espíritu en abundancia. Pero tenemos a las “zorras pequeñas” que son esas molestias que se infiltran para sabotear nuestra unidad, gozo y paz. En mi experiencia, las fiestas navideñas atraen más zorras que en cualquier otra época del año.
Esas zorras pueden variar desde expectativas no cumplidas hasta dificultades económicas, el estrés de encajar 537 eventos en una temporada demasiado corta, los desafíos de manejar relaciones complicadas con parientes políticos o dinámicas familiares mezcladas, y la presión de crear unas fiestas “perfectas”… lidiamos con todo esto mientras intentamos mantener a Cristo en el centro de la Navidad.
Los conflictos y el agotamiento en las relaciones durante la época navideña también pueden aparecer con amigas, compañeras de cuarto, compañeras de trabajo o familiares lejanos. ¿Entonces cómo protegemos nuestros viñedos de las zorras pequeñas?
Encontramos una pista en las líneas que preceden a nuestro versículo clave: “Paloma mía… muéstrame tu rostro, déjame oír tu voz…” (Cantares 2:14, NVI). Muchos malentendidos pueden evitarse con una comunicación clara.
En nuestra familia, normalmente nos sentamos a principios de diciembre para aclarar nuestras expectativas, responsabilidades y el calendario. Abordamos preguntas como las siguientes: ¿cómo queremos que se sienta esta temporada? ¿Qué experiencias y tradiciones son las más importantes para nosotros?
Las zorras pequeñas también pueden ser los conflictos menores, los tonos de voz agudos, las palabras impensadas y los comportamientos egoístas que tensan las relaciones en tiempos ajetreados. Para atrapar estas “zorras del conflicto”, podemos mirar a Filipenses 2:3b-4: “más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no solo por sus propios intereses, sino también por los intereses de los demás” (NVI). ¡Qué hermoso recordatorio de imitar el corazón humilde y servicial del Señor!
Todos anhelamos una temporada navideña llena de los mejores frutos de la temporada: alegría para el mundo, paz en la tierra, buena voluntad para todos. Si seguimos atrapando esas zorras, disfrutaremos mucho más de esta cosecha.
Padre, anhelamos crear recuerdos significativos mientras celebramos el nacimiento de Jesús. Para que podamos celebrar plenamente, ayúdanos a atrapar a las zorras que buscan robar nuestra alegría. En el Nombre de Jesús, Amén.
RECOMENDAMOS
En la época navideña, nos enfocamos en la familia y otras relaciones que nos bendicen … pues, la mayoría del tiempo sentimos la bendición. Pero a veces las relaciones son difíciles. Todos podemos beneficiarnos de una amiga perspicaz y compasiva que nos puede recordar que establecer un límite relacional no es falta de amor, y no es falta de cristianismo. Los límites no son solo una buena idea; son una idea de Dios. En Límites saludables, despedidas necesarias por Lysa TerKeurst, aprendemos más sobre guiones realistas y estrategias prácticas que nos ayudan a comunicar, mantener e implementar patrones saludables en nuestras relaciones por todo el año. ¡Puedes leer el primer capítulo gratis aquí!
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PROFUNDICEMOS
Isaías 9:6, Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros y se le darán estos nombres: Consejero Admirable, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. (NVI)
Gálatas 5:22-26, En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. Los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu. No dejemos que la vanidad nos lleve a provocarnos y a envidiarnos unos a otros. (NVI)
¿Qué versículos o estrategias te ayudan a mantener la paz y disfrutar momentos tranquilos con tus seres queridos durante la temporada navideña ajetreada? Comparte lo que piensas en los comentarios.
© 2025 por Elizabeth Laing Thompson. Todos los derechos reservados.
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Elizabeth Laing Thompson is the author of When God Says, "Wait" and When God Says, "Go." She writes at LizzyLife.com about clinging to Christ through the chaos of daily life. As a speaker and novelist, she loves finding humor in holiness and hope in heartache. Elizabeth lives in North Carolina with her preacher husband and four spunky kids, and they make her feel humbled but happy, exhausted but exhilarated, sometimes stressed but often silly—well, you know...all the feels.
