Untitled Document

Dr. Joel Muddamalle

25 de noviembre de 2025

Qué hacer cuando el temor alimenta nuestro sufrimiento
DR. JOEL MUDDAMALLE

Si tan solo tuviera alas como una paloma, ¡me iría volando y descansaría! Salmo 55:6 (NTV)

¿Alguna vez has leído algo en las Escrituras y pensado lo siguiente?: Guau, me identifico con esto. Porque así es exactamente como me siento al leer el Salmo 55:4-6:

Mi corazón late en el pecho con fuerza; me asalta el terror de la muerte. El miedo y el temblor me abruman, y no puedo dejar de temblar. Si tan solo tuviera alas como una paloma, ¡me iría volando y descansaría! (NTV).

La cruda honestidad aquí es casi sorprendente. David no estaba endulzando ni poniendo buena cara. Dijo exactamente cómo se sentía cuando la vida se le venía encima.

Pero esto es lo que he aprendido y David también lo descubrió: antes de que podamos procesar completamente el sufrimiento, a menudo necesitamos lidiar con el temor que alimenta nuestro sufrimiento.

El temor tiene una manera terrible de mantenernos paralizados en nuestro dolor. Es como estar atrapado en arenas movedizas; cuanto más luchamos contra él con nuestras propias fuerzas, más profundo nos hundimos. Cuanto más nos esforzamos por salir, más rápido nos hundimos.

Entonces, ¿cuál es el primer paso para salir del temor? Tenemos que ser honestos y nombrarlo.

David no solo dijo: «Tengo miedo», sino que fue específico. Identificó sus temores como provenientes de palabras duras pronunciadas contra él, de personas que actuaron malvadamente y del desastre y el acoso causados por aquellos decididos a hacerle daño (Salmo 55:3-4). Y esto es lo que realmente duele… que provenía en parte de personas que él consideraba amigos (Salmo 55:12-14).

Tengo la sospecha de que todos podríamos levantar la mano en este momento, asintiendo con la cabeza, diciendo, «lo entiendo perfectamente». La traición de personas en las que confiábamos, las críticas severas, el sentimiento de ataque o incomprensión… estas experiencias crean un temor que puede paralizarnos.

Entonces, ¿cómo manejó David esto? ¿Y cómo se supone que debemos manejarlo cuando el temor amenaza con ahogarnos? David dijo, “Pero clamaré a Dios, y el SEÑOR me rescatará” (Salmo 55:16, NTV).

Esa pequeña palabra "pero" está haciendo un trabajo pesado. Esta palabra está creando un contraste e invitándonos a un momento marcado. Todo lo que precede esta palabra fue un reconocimiento honesto del dolor y el temor. Todo lo que sigue es una elección deliberada de volverse hacia Dios en lugar de permanecer atrapado en el terror.

Cuando el temor alimente tu sufrimiento, recuerda el progreso de David. Sé honesto acerca de lo que sientes, nombra tus miedos específicos y luego toma la decisión consciente de clamar a Dios. Él te escucha. Él ve lo que está pasando en tu vida. Él promete sostenerte en medio de ello.

No tienes que volar como una paloma para encontrar descanso. Solo necesitas recordar que el Dios que ha sido entronizado desde hace mucho tiempo todavía está en Su trono hoy, y Él te sostiene. No necesitas alas porque Dios mismo te levanta y te cobija en Su abrazo.

Señor, cuando el temor me abruma y anhelo escapar, ayúdame a recordar que Tú eres mi refugio. Dame el valor para nombrar mis miedos y la fe para clamar a Ti, confiando en que Tú me sostendrás. Gracias por ser mi lugar de descanso. En el Nombre de Jesús, Amén.

RECOMENDAMOS

No estás luchando sin sentido. La lucha vale porque lo vas a lograr. Con esto en cuenta, puedes experimentar 50 días de devocionales matutinos y vespertinos en el devocional Lo vas a lograr por Lysa TerKeurst, que te ayuda a permanecer conectada con Dios y a seguir amando a los demás incluso en circunstancias difíciles. Incorpora un nuevo ritmo de recibir el aliento, la instrucción y la verdad de Dios para empezar el día y soltar a Dios todo lo que te agobia al final de cada jornada. Él te pondrá en el camino de la sanidad.

CONÉCTATE

¿Buscas más aliento? Proverbs 31 Ministries tiene recursos bíblicos gratuitos en español que traerán esperanza y te ayudarán a navegar el día a día.

PROFUNDICEMOS

Salmo 6:2-4, Ten compasión de mí, SEÑOR, porque soy débil; sáname, SEÑOR, porque mis huesos agonizan. Mi corazón está angustiado; ¿cuánto falta, oh SEÑOR, para que me restaures? Vuelve, oh SEÑOR, y rescátame; por tu amor inagotable, sálvame. (NTV)

Una de las razones por las que podemos confiar en que Dios nos escuchará es por Su amor inagotable. La palabra hebrea para “amor inagotable” en el Salmo 6:4 es hesed, y tiene connotaciones específicas de amor que está ligado por el pacto de Dios que nos provee una lealtad duradera.

Cuando el miedo amenaza con descarrillarte, ¿cómo puedes recordarte a ti mismo del amor eterno y perdurable de Dios? Nos encantaría saber de ti en los comentarios.

© 2025 por Dr. Joel Muddamalle. Todos los derechos reservados.

Proverbs 31 Ministries
 P.O. Box 3189
 Matthews, NC 28106
www.Proverbs31.org


Joel MJoel Muddamalle Ph.D. is the director of theology and research at Proverbs 31 Ministries with Lysa TerKeurst and the theologian in residence for Haven Place Ministries. Joel serves on the preaching team at Transformation Church. Joel coauthored 30 Days with Jesus: Experiencing His Presence Throughout the Old and New Testaments.

Based in Charlotte, North Carolina, Joel and his wife have four children and two dogs. If he doesn’t have a theology book in his hand, you can be sure he’s either coaching one of his kids in a sport, getting roped into a reel by his wife @almostindianwife, or doing his best to keep up his hoops game on the basketball court on Tuesday nights with the guys—then going for a cold plunge. Yeah, it’s a thing. Pre-order his book The Hidden Peace: Finding the Security, Strength, and Confidence Through Humilithere.

The Hidden Peace