26 de agosto de 2026
Antes de que mis pies toquen el suelo
Autora de Praying Through Life's Battles
Podrán desfallecer mi cuerpo y mi corazón, pero Dios es la roca de mi corazón; él es mi herencia eterna. Salmo 73:26 (NVI)
La alarma suena por tercera vez, pero mi espalda se siente anclada al colchón y el botón de posponerla parece una amiga generosa. Enfrentar el día se siente como una carga que no puedo soportar.
A veces levantarse de la cama no solo resulta difícil. Parece imposible.
Ya sea dolor crónico, depresión, duelo, un cuerpo que no coopera o una temporada difícil que no da tregua, supongo que tú has estado ahí. El mundo sigue girando mientras tú luchas por mantener el ritmo, y la culpa de no poder funcionar se suma a todo lo demás que tienes pendiente.
El Salmo 73 siempre me ha dado un gran consuelo porque el autor, Asaf, no finge. Admite que estuvo a punto de perder casi toda su fe al ver que a otros les iba bien mientras él sufría. Confesó que envidiaba la prosperidad y el éxito de ellos, mientras sentía que él se desmoronaba, perdiendo quizás hasta la cordura.
Pero hacia el final del Salmo 73, Asaf hace una afirmación que me ha acompañado en algunas de mis mañanas más difíciles. “Podrán desfallecer mi cuerpo y mi corazón, pero Dios es la roca de mi corazón; él es mi herencia eterna” (Salmo 73:26).
Justo en medio de la vulnerabilidad, coloca una palabra de cuatro letras que sirve como la interrupción más hermosa… “pero”. Luego añade la autoridad más poderosa… “pero Dios”. Asaf no necesitaba su propia fuerza porque dependía de la de Dios.
He aprendido a practicar la estrategia de Asaf orando antes de que mis pies toquen el suelo. En cuanto abro los ojos, le digo a Dios, «Mis ojos están abiertos y mi corazón late. Debes tener un plan para mí en este momento».
En las mañanas en las que me cuesta encontrar fuerzas, susurro las palabras a las que suelo volver… «Dios Tu tienes el control, incluso cuando yo no lo tenga».
Un joven pastor creyó esas palabras cuando se plantó frente a un gigante insoportable. David declaró en 1 Samuel 17:47, “Todos los que están aquí reconocerán que el SEÑOR salva sin necesidad de espada ni de lanza. La batalla es del SEÑOR....” (NVI).
Esas palabras que cambiaron la batalla de David pueden cambiar la nuestra también. La lucha no es nuestra para ganar por nuestra cuenta. Estoy muy agradecida por eso.
Dios no se decepciona con tus limitaciones. No está junto a tu cama con un cronómetro. Cuando tu carne y tu corazón desfallecen, Dios nunca falla. Él es la fortaleza de tu corazón en cada momento de cada día. No tienes que esperar a sentirte mejor ni a reunir fuerzas para levantarte de la cama. Él se encarga cuando tú ya no puedes más.
Padre celestial, hoy apenas puedo moverme. Gracias por no pedirme que sea fuerte por mis propios medios. Sé la fortaleza de mi corazón ahora mismo, en medio de esta debilidad. Silencia la voz que dice que debería estar haciendo más. Tengo los ojos abiertos y mi corazón late; por tanto, debes tener un plan para mí en este momento. La batalla es Tuya. En el Nombre de Jesús, Amén.
Las secciones siguientes pueden contener enlaces de contenido solo en inglés.
RECOMENDAMOS
Si el devocional de hoy te ha ayudado, encontrarás 90 reflexiones más como esta en el nuevo devocional de Rachel Wojo, Praying Through Life's Battles: 90 Days to Strengthen Your Faith. Obtén más información en BattlePrayers.com.
CONECTATE
Hay mañanas en las que tu única oración es “ayúdame”. Descarga gratis Pray Through It Battle Plan de Rachel. Esta guía de oración de 6 pasos es para esos momentos en los que sigues perseverando y orando, pero te preguntas si está dando resultado. Obtén el tuyo en BattlePrayers.com.
PROFUNDICEMOS
Isaías 40:29-31, Él fortalece al cansado y acrecienta las fuerzas del débil. Aun los jóvenes se cansan, se fatigan, los muchachos tropiezan y caen; pero los que confían en el SEÑOR renovarán sus fuerzas; levantarán el vuelo como las águilas, correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán. (NVI)
2 Corintios 12:9a, pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». (NVI)
¿Cuál es una frase honesta que podrías susurrarle a Dios antes de que tus pies toquen el suelo mañana por la mañana? Anótalo. Que sea lo primero que digas al abrir los ojos.
¡Nos encantaría saber de ti! Comparte tus pensamientos con nosotras en los comentarios.
© 2026 por Rachel Wojo. Todos los derechos reservados.
Proverbs 31 Ministries agradece a Harvest House Publishers por el patrocinio del devocional de hoy.
Haz click aquí para ver nuestra política sobre los enlaces de terceros.
Proverbs 31 Ministries
P.O. Box 3189
Matthews, NC 28106
Rachel Wojo is an inspirational author, public speaker, and podcaster known for her popular blog, rachelwojo.com. Through her biblical approach and personal life experiences, Rachel empowers women to discover strength and hope in everyday situations. Despite enduring the loss of her mother, adult special needs daughter, and father, Rachel remains resilient. She has authored the uplifting book, Desperate Prayers: Embracing the Power of Prayer in Life's Darkest Moments and recently released the 90-day devotional, Praying through Life’s Battles. Rachel is crazy in love with her husband, Matt, and cherishes her motherhood with six children on earth and two in heaven.

