Una oración de fortaleza y aliento

Escrito por La hora bíblica bautista 

"El nombre del SEÑOR es torre fuerte, a ella corre el justo y está a salvo". - Proverbios 18:10

David y sus hombres llegaron a casa y descubrieron que el ejército de Amalec había quemado la ciudad y había llevado cautivos a sus esposas e hijos. Lloraron hasta que no pudieron llorar más. La pérdida fue abrumadora.

En su dolor y frustración, los hombres culparon a David y hablaron de apedrearlo… pero David se animó en el Señor su Dios. Bajo la dirección de Dios, David dirigió una marcha victoriosa contra los amalecitas y recuperó a sus esposas e hijos sin una sola pérdida; pero queremos prestar atención al método de ánimo de David.

Es posible que hayas esperado a que alguien viniera y te animará en tu noche de problemas, pero nadie ha venido. Entonces puedes preguntar: "¿Cómo puedo animarme?" Primero, considere que Dios todavía está en el trono y es su Dios.

No había ningún amigo cerca para animar a David; sus propios hombres se habían vuelto contra él. Pero cuando parecía que todo estaba perdido, se dirigió a Dios en busca de ayuda. Vio a Dios como su Dios. No consideraba que Dios estuviera a tal distancia que no vendría a rescatarlo.

En segundo lugar, recuerda que el amanecer puede estar por llegar. David y sus hombres experimentaron la angustia de creer que probablemente sus familias habían sido asesinadas, pero todos se recuperaron a salvo. El viejo adagio dice: "El momento más oscuro de la noche es justo antes del amanecer", y es posible que el amanecer pronto esté amaneciendo.

Además, puedes animarte recordando que nuestras pruebas tienen un buen propósito. Las pruebas en sí mismas son pesadas y desagradables, pero el final es bueno, ya que Dios te enseña más sobre tu debilidad y más sobre su fuerza.

Si necesitas fuerza y aliento, aquí hay una oración que puedes hacer:

Señor, como David, necesito tu aliento en un momento de prueba y angustia. Gracias porque siempre estás en el trono, siempre mi Dios, listo para salvarnos. Gracias por ser el mismo Dios para mí que fuiste para David. Gracias por estar siempre cerca y siempre rescatarme de mis miedos y dolores. Señor, ayúdame a recordar que el amanecer podría estar por venir, que esta prueba no durará para siempre. ¡Lléname de esperanza que llegue el amanecer y que tu amor siempre prevalezca!

En el nombre de Jesús, ¡amén!

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Nota del editor: La siguiente es una versión abreviada del devocional Fortaleza y estímulo de La hora bíblica bautista. Para leer el artículo completo, sigue este enlace.