Una oración del día para redescubrir la alegría en tu trabajo
Por Amy Carroll
“¿Has visto un hombre diestro en su trabajo? Estará delante de los reyes; no estará delante de hombres sin importancia.” (Proverbios 22:29)
Mientras enfrentaba la peor carga laboral de mi vida, me preocupe. Las listas de pendientes se multiplicaron y los detalles comenzaron a sentirse abrumadores. Cada día, trabaje desde que salió el sol hasta que se puso, y permanecer despierta por la noche pensando en lo que tendría que enfrentar las próximas 24 horas.

Estaba exhausta, desmotivada y preguntándome si todo mi trabajo tenía algún sentido.
Luego dos cosas ocurrieron que cambiaron mi perspectiva.
Recuerdo una oración que hacía meses antes del comienzo de mi gigantesco proyecto “Señor, ayúdame a hacer todo lo que me llames a hacer en esta temporada y ni una cosa más”
El Señor también me recordó una conversación que tuve con mi amiga Susy, donde ella compartía un nuevo concepto. Susy había estado orando para que Dios hiciera de su trabajo una adoración. ¡Qué idea tan hermosa! Cada mañana qué pasó con Dios leyendo su biblia y orando, y cuando se iba a su trabajo dejaba que la presencia de Dios fluya en cada tarea.
Mientras reflejaba la mala actitud que estaba comenzando a desarrollar, entendí que había fallado en ambas tareas. Estaba trabajando de más y estaba tomando mi trabajo como si no estuviera relacionado con ninguna otra parte de mi vida. Esos dos malos pasos estaban haciéndome sentir miserable al sesgar mi perspectiva sobre la labor de mis manos.
Acá está lo que ocurre cuando trabajamos con las creencias equivocadas.
- Trabajamos de más
En vez de seguir con mi oración “Señor, ayúdame a hacer todo lo que me llames a hacer en esta temporada y ni una cosa más” donde escuchaba orientación, simplemente me dirigía a mis tareas –donde terminaba frustrada, sintiendo como que estaba en una caminadora sin fin.
El cansancio es un indicador de que necesitamos consultar a Dios sobre nuestros horarios. Necesitamos pedirle orientación como: ¿Qué quieres que haga? ¿Cuándo quieres que me detenga? ¿Qué límites debería establecer con mi trabajo?
Dios es increíblemente fiel, y he experimentado su provisión una y otra vez a mi tiempo. Cuando escucho su orientación para trabajar y descansar, todo queda hecho en unos tiempos que me sorprenden. Trabajar dentro de su plan me recuerda que sus buenos dones incluyen tanto alegría en nuestro trabajo como el cumplimiento de otras necesidades de nuestra alma –amor, amistad, comunidad y descanso.
- Categorizamos nuestro trabajo
Una de mis ideas erradas más peligrosas con el pasar de los años es ver mi vida espiritual separada de mi “vida real”
Proverbios 22:29 dice, “¿Has visto un hombre diestro en su trabajo? Estará delante de los reyes; no estará delante de hombres sin importancia.”
Aunque quizás nunca trabajemos para una persona con un título prestigioso e independientemente de cuáles sean nuestras tareas dentro o fuera de casa, todavía trabajamos para el Rey de Reyes. Un elemento de habilidad en nuestro trabajo, es saber quién es el jefe verdadero –y trabajar para complacerlo. Es buscar su orientación para poder trabajar de forma más inteligente, no más dura. Es seguirlo para descubrir alegría en lo que estamos logrando.
Nuestro Dios trino nos ha creado como seres integrales y completos con un cuerpo, alma y espíritu. Dios diseñó el trabajo como algo bueno –incluso en el Jardín del Edén. La adoración fluye de la manera que tratamos nuestros cuerpos, incluyendo cómo alimentamos nuestras mentes y los planes que tenemos para nuestro trabajo. Ver nuestra vida espiritual conectada a nuestro trabajo nos ayuda a hacer todo como si lo estuviésemos haciendo para Dios, porque lo reconozcamos o no, es lo que realmente estamos haciendo.
Hacer de nuestro trabajo una adoración, le suma valor.
La verdad, por el hecho de que Dios nos creó como seres espirituales automáticamente adoraremos mientras trabajamos. La pregunta es, ¿a quién estamos adorando? Nos estamos adorando a nosotros mismos por establecer nuestras prioridades y metas o estamos adorando a Dios al seguir las suyas. Los resultados son completamente diferentes.
¡Adoremos a Dios con nuestro trabajo para que podamos encontrar alegría y plenitud otra vez!
Querido Señor, necesito ganar alegría en mis tareas. Ayúdame a adorarte mientras trabajo, a hacerlo por el Rey de Reyes. En el nombre de Jesús, amén.
Este contenido fue adaptado del devocional original “Como redescubrir alegría en Tu trabajo” de la Motivación Diaria. Puedes leerlo aquí.