Tema de la Semana: Las Promesas de Dios

Solo hay una constante en este mundo siempre cambiante y es el carácter de nuestro Padre celestial. La misma tierra está sufriendo cambios constantemente. Lo que ahora parece lo más inamovible, algún día, será eliminado. Pero Dios es inmutable. Dios es inquebrantable. Es completamente fiel y está comprometido cumplir las promesas que te ha hecho. Al observar esta semana las promesas de Dios, que puedas afirmarte en su amor inmutable. Que el carácter de Dios se convierta en tu fuente y refugio, tu base constante e inquebrantable. 

Dios promete su regreso

Pasaje Bíblico: “En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes. Voy a prepararles un lugar. Y, si me voy y se lo preparo, vendré para llevármelos conmigo. Así ustedes estarán donde yo esté”. Juan 14:2-3

Devocional:    

La segunda venida de Cristo pondrá un punto final a esta era con gran resonancia. 1 Tesalonicenses 4:16 dice: “El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero”. Jesús promete que volverá por ti y por mí. Él está regresando para dar a conocer su señorío a toda la tierra. A su regreso, destruirá de una vez por todas las obras destructivas del enemigo; librará a la tierra del daño que el pecado le ha causado, y traerá consigo la restauración final de todas las cosas.

El regreso de Jesús será poderoso y triunfante. Será un momento de dolor para quienes no creyeron en él y un momento de regocijo para nosotros, su Novia. Jesús regresará en toda su gloria, enamorado de aquellos que han sido traídos a su redil por medio de la fe. Verás, él regresará por ti porque te ama. Anhela el día en que puedas estar con él, cara a cara, sin que nada lo impida. Está muy contento de tener una relación contigo en este momento, pero tal como tú, anhela algo más grande. Como un novio espera pacientemente la boda, él está esperando, expectante por lo que está por venir.

Su amor es nuestra fuente de esperanza. Su deseo de nuestra restauración final es lo que nos da motivo de alegría aquí en la tierra. Lo que has conocido de la vida hasta ahora no es todo lo que hay. Lo que has experimentado de Dios es solo una gota en el vasto océano de su amorosa bondad. Jesús dice en Juan 14:2-3: “En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes. Voy a prepararles un lugar. Y, si me voy y se lo preparo, vendré para llevármelos conmigo. Así ustedes estarán donde yo esté”. Dios desea desesperadamente que estés donde él está. Si eres creyente, él ha prometido que tienes un lugar en su reino. Puedes tener la esperanza de que todo el sufrimiento, las pruebas, las tentaciones y la angustia que has experimentado en la tierra pasarán con su regreso. Y dentro de su promesa de regresar está escrita su promesa de darnos una vida libre de toda la destrucción que el pecado ha causado.

Estamos destinados a tener una relación con nuestro Salvador aquí y en la era venidera. Él ha hecho un camino para que lo experimentemos ahora y siempre, a través de su muerte y su resurrección. Tu mayor alegría debe venir de esta verdad. Tu llamado más importante se desprende de su promesa de desear tener siempre una relación contigo. Toda la eternidad depende de su promesa de regresar. Y el que entregó su vida por ti, volverá para llevarte al Padre. Pasa un tiempo hoy en su presencia. Experimenta al mismo Dios que volverá en toda su gloria. Vive hoy a la luz de su promesa y experimenta el amor y la esperanza de tu Dios que es fiel para llevar a buen término todo lo que te ha prometido.

Guía de Oración:

1. Medita en la verdad poderosa y llena de esperanza del regreso de Cristo.

“En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes. Voy a prepararles un lugar. Y, si me voy y se lo preparo, vendré para llevármelos conmigo. Así ustedes estarán donde yo esté”. Juan 14:2-3

2. ¿En qué áreas de tu vida hoy necesitas esperanza? ¿En qué áreas necesitas la verdad del regreso de Jesús para transformar tus emociones?

3. Deja que la verdad del regreso de Cristo penetre en tu corazón. Permite que sane cualquier lugar en tu corazón que se sienta sin esperanza.

“Mantengamos firme la esperanza que profesamos, porque fiel es el que hizo la promesa”. Hebreos 10:23

Mirar hacia el día de la restauración final debe darte combustible para vivir a la luz de la eternidad. Esta vida en la tierra no es más que un vapor comparada con tu vida eterna. Es un polvo que vuela en el viento. No significa que el día de hoy no importe. Lo que sí significa es que sabes cómo será tu vida, ya sabes cómo termina la historia. Que el final glorioso y triunfante de tu historia hoy produzca firmeza y esperanza en tu corazón.

Lectura Complementaria: Juan 14

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